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10/Mar/2011
 
 
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Elecciones 2011 La campaña actual en una visión comparada y restrospectiva.

¿Todo Tiempo Pasado Fue Mejor

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Fernando Belaunde, 44 años, inscribiendo su inscripción como candidato presidencial el 1 de junio de 1956, el día del Manguerazo. Perdió las elecciones,
ganó la historia.

Es curioso, pero así como el Perú, muestra orgulloso al mundo tanto a su Premio Nobel de Literatura como a una economía sólida y creciente, exhibe igualmente como tema del debate nacional a candidatos presidenciales supuestamente consumidores de alguna droga similar. Esa difusión del corte de pelo como indicativo de ser o no consumidor de cocaína ha sido, lamentablemente, una de las noticias más importantes que han llegado a los cuatro continentes. No hay que ser un experto en propaganda para determinar que este hecho no es, precisamente, la mejor imagen para los candidatos y ciertamente para el Perú.
Treinta años atrás, Fernando Belaunde habría sufrido un síncope solo al tratar el tema. Igualmente habría resultado inconcebible para políticos como Mario Polar, Héctor Cornejo Chávez o Ramiro Prialé.

Pero el análisis del consumo de drogas en los candidatos es solo una de las principales diferencias con campañas pasadas. Incluso –con mi personal discrepancia con los gobiernos de facto– el general velasco Alvarado tenía adecuados comportamientos, concordantes con su rango pese a la ilegitimidad del mismo. Excepción hecha de la escena futbolística –ponerse la sudada camiseta de uno de los futbolistas de la selección– el general Morales Bermúdez también tuvo un formato equilibrado y concordante con la majestad del cargo. Ni qué decir de Valentín Paniagua.


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