Música Ozzy Osbourne, padre del heavy metal, cantará el 12 de abril en la explanada del Estadio Monumental.
OZZY Acero Inolvidable
Nació en Birmingham, Inglaterra. Una ciudad industrial cubierta por el smog que parió también a Judas Priest, medio Led Zeppelin y, más recientemente, a Napalm Death. Podría decirse que allí, con Ozzy a la cabeza de Black Sabbath, se inventó el heavy metal. Se dice que Sabbath realizó antes que nadie todas las combinaciones de la escala pentatónica, lo que desmitifica la idea de ruido agresivo. Acercando bien el oído, es evidente Ozzy ha grabado melodías notables, clásicos sin fecha de caducidad y numerosos éxitos comerciales. Algunos nombres: “Paranoid”, “Iron Man”, “Never say die”, “Symptom of the Universe” o “Sabbath, Bloody Sabbath”. Como solista, no desentonó: “Crazy Train”, “Mr. Crowley”, “No more tears” o “I just want you”.
Sus mayores extravagancias son extramusicales. Profanó El Álamo orinando en él, y se enganchó a más de una droga que los descarriló. Pero lo más extraño fue arrancar con los dientes la cabeza de un murciélago vivo sobre el escenario. Involuntariamente, claro. Hoy, tamaña estupidez sería impensable. Son tiempos en que una banda como Ádammo –por miedo a perder anunciantes– debe disculparse públicamente por atropellar a un perro. Como dijo el periodista Percy Pezúa, rockeros los de mis tiempos. (CC)