Historia En 1979, la OEA reunida en La Paz aprobó la resolución que demandaba una salida soberana al mar para Bolivia. El golpe militar del coronel Natush Busch esa misma noche socavó la iniciativa.
El Golpe Que Enclaustró a Bolivia
 |
En 1979, el inefable coronel boliviano Natush Busch dio golpe de Estado el mismo día que su país obtuvo sólido triunfo en la OEA. |
Chile, luego de la guerra de agresión contra Bolivia y el Perú (1879-1883), anexó a su territorio por la fuerza militar, al igual que Tacna, Arica y Tarapacá, los 400 kilómetros del litoral boliviano. Bolivia quedó enclaustrada. Sin mar, sin puertos. El Perú pudo recuperar Tacna por la diplomacia en 1929. Bolivia no pudo hacer lo mismo. El Pacto de Tregua de 1884 y el Tratado de 1904 formalizaron la anexión de su litoral y de Antofagasta a la soberanía chilena. Desde esa época la reivindicación marítima boliviana es una demanda nacional que cruza todos los sectores sociales y políticos de Bolivia.
 |
Canciller peruano García Bedoya fue evacuado de La Paz a las 4 de la madrugada. |
En 1979, siendo tercer secretario acompañé al canciller Carlos García Bedoya a la Asamblea General de la OEA, en La Paz. Me indicó redactar un proyecto de resolución en el que la OEA demandaba una salida al mar soberana para Bolivia, respetando los derechos de las “partes concernidas”. Luego de las coordinaciones con el canciller boliviano, el proyecto se presentó y aprobó con la sola abstención de Chile. Era la más sólida victoria diplomática boliviana desde 1879. Lamentablemente, sus efectos se anularon por el golpe de Estado que el coronel Natusch Busch diera el 1 de noviembre, a pocas horas de aprobada la resolución, derrocando a Walter Guevara Arce y a los intereses marítimos de su país.
Ahora, el presidente Evo Morales ha anunciado que junto a las negociaciones de la agenda de los 13 puntos, ha tomado las providencias para acudir, de ser necesario, a los organismos multilaterales y a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, para encontrar una solución definitiva al diferendo con Chile. En Santiago la reacción ha sido ambivalente. Se ha calificado el anuncio como un gesto no amistoso y Piñera ha declarado que es o la negociación bilateral o la solución jurisdiccional. Pero, al igual que Evo Morales, no ha pateado el tablero de la negociación bilateral. Esta se mantendrá. Pero La Moneda ya sabe que tendrá que presentar al corto plazo fórmulas concretas, pragmáticas y viables. De lo contrario, se acabará el período más estable y amical de las relaciones bilaterales en las últimas décadas. (Por: Manuel Rodríguez Cuadros*)
-------------
* El autor fue ministro de Relaciones Exteriores, embajador en Bolivia y candidato presidencial.
¿La Haya, Dijo?
Vuelve a encenderse la mecha entre La Paz y Santiago.El 24 de marzo, conmemoración del Día del Mar en Bolivia, el presidente Evo Morales advirtió que su país encontrará la salida al mar soberana, así fuera necesario, en “tribunales y organismos internacionales”, por ser un reclamo basado “en derecho y en justicia”. La posibilidad de que Bolivia recurra a la Corte Internacional de Justicia de La Haya, donde se dirime el contencioso marítimo entre el Perú y Chile, abre nuevas perspectivas al conflicto. Santiago de Chile reaccionó en desconcierto. “Bolivia no puede pretender un diálogo directo, franco y sincero mientras simultáneamente manifiesta su intención de acudir a tribunales u organismos internacionales”, declaró el Presidente de Chile, Sebastián Piñera, desde La Moneda, el lunes 28. Su Canciller Alfredo Moreno, menos conciliador, dijo que de materializar Bolivia la demanda “tendrá un mal resultado para ese país”. Así, todo indica que la luna de miel chileno-boliviana de febrero se fue al hoyo. La relación diplomática entre Bolivia y Chile la enmarca la Agenda de 13 Puntos, entre las cuales, el compromiso de encontrar una salida “concreta, viable y factible” al Pacífico para Bolivia. Las negociaciones se iniciaron durante el gobierno en Chile de Michelle Bachelet, hace seis años. A pesar del tiempo transcurrido, Bolivia no obtiene ningún resultado sustantivo: ni las aguas de Silala, ni el libre tránsito y otorgamiento de facilidades en el puerto de Arica ni la salida al mar. Hasta que a Evo se le subió el indio. (MZ)