sábado 16 de febrero de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2176

14/Abr/2011
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre Elecciones 2011VER
Acceso libre JusticiaVER
Acceso libre EditorialVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Suplementos
Acceso libre ACCEPVER
Acceso libre Ciencia y TecnologíaVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2270
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Personajes Chile, Ollanta y La Haya según Jorge Ortiz Sotelo, peruano incorporado a la Academia Chilena de la Historia.

Historia Sin Fronteras

4 imágenes disponibles FOTOS  PDF 

Ver galería

Juan Baselli Castro, tío abuelo del historiador, fue miembro de la compañía peruana de bomberos en Iquique, durante la ocupación chilena. Llegaría a Lima en 1911.

Jorge Ortiz vive en una casa ubicada en el Malecón Grau, en Magdalena. Frente a un mar que es una inmensa mancha que huele a sal. La brisa, el frío y sus libros acompañan el relato de este capitán de fragata en retiro que realizó sus estudios de Historia en la Universidad Católica, en el Queen Mary College de la Universidad de Londres e hizo su doctorado en Historia en la Universidad Saint Andrews de Escocia.

–¿Cómo se produce su incorporación a la Academia Chilena de la Historia?
–Yo tenía planeado un viaje a Chile por estas fechas. Le escribí al presidente de la Academia Chilena, José Miguel Barros, diciéndole que ya que iba a estar allá se podrían organizar unas conferencias. La respuesta fue positiva. Y allí quedó el tema hasta que, días después, me llamó José Miguel para anunciarme que me habían nombrado miembro correspondiente. Fue una sorpresa muy grata.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista