Gastronomía Gastón Acurio recrea el chifa peruano en nueva propuesta gastronómica: Madam Tusán.
Cercano Oriente
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El local de la avenida Santa Cruz, diseñado por Verónica Pereyra y Vivian Nathan, alberga 177 comensales. |
El acto culinario empieza en la palabra que lo convoca. Piénsese en el vocablo chifa: peruanismo de etimología masticable siempre y cuando se confíe su origen a la fusión de dos vocablos chinos –chi y faan– “comer” y “arroz”, respectivamente. La sola evocación de chifa activa procesos pre gustativos mentales que discurren en salivaciones anticipatorias oscilantes entre el cálido dulzor de la salsa de tamarindo, el gusto culposo de la grasita de cerdo asado, y el rotundo vigor salado del tausí.
Una lujuria gustativa peruano-china, es decir tusán, que ecuménicamente no excluye a la familia toda del festín. El chifa, por naturaleza y definición, es una orgía gastronómica sobre el mantel, donde todo es de todos. Qué mejor que una Madam para regentar con tino el desenfreno culinario.