
Ya en Lima, solo en el Club de la Salud, se registraron 26 afiliados centenarios en el 2010.
Pasando los 100
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Doña Rita Levi Montalcini muy campante a los 102 años. Es natural de Turín. |
En Gran Bretaña cuando un súbdito cumple 100 años recibe una carta de felicitación personal de la Reina. En Suecia es del Rey y en Irlanda llega un cheque de 2,540 euros del Presidente de la República. Aquí Alan García, que nació en la Maison de Santé donde cultivan a varios ultramayores, podría ir cargando el lapicero e ir trasmitiendo sugerencias a su sucesor.En julio no solo Machu Picchu llega a un centenario.
En el llamado Club de la Salud, el sistema asistencial creado por la Sociedad de Beneficencia Francesa –Clínicas Maison de Santé del Perú hace casi tres décadas, habían 26 afiliados en el 2010 que superaban los 100 años de edad.
Puesto que ese Club de la Salud contaba el año pasado con 74,300 afiliados, eso quiere decir que 1 entre 2,875 había superado la cota futurista.
Y el índice es alto.
En el 2008 la Agence France Presse calculó en el informe Le pais de plus en plus de centenaires, que en Japón, el país más longevo del mundo a pesar de sus terremotos, la incidencia de centenarios era de 1 en 3,522.
La proporción de centenarios en la Prefectura de Okinawa era aun más alta –1 en 1,883.
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Más allá de las leyendas de los pueblos primitivos. |
Según el Buró de Censos de Estados Unidos, ese es el país con más centenarios del mundo por el tamaño de su población, pero su proporción era en el 2010 de 1 en 4,400.
La longevidad norteamericana se ha estancado frente a la de Japón y de varios países europeos por el abuso de la comida chatarra, una epidemia de obesidad y carencias políticas en el sistema asistencial de salud.
Japón, en cambio, ha registrado una explosión de ultralongevos. En 1963, el Censo Demográfico de las Naciones Unidas contó 193 centenarios allí: en el 2003 superaban los 10,000 y en el 2009 los 40,000.
Canadá, sin embargo, disputa las estadísticas japonesas y asegura que en su vasto territorio viven más de 50,000 centenarios.
En todo caso, este club de socios antes considerados utópicos está creciendo.
AQUÍ TAMBIEN
El caso de los centenarios del Club de la Salud de las Clínicas Maison de Santé es, a su vez, muy significativo.
La longevidad japonesa se atribuye a una dieta particularmente sana y a la higiene como costumbre social en un país desarrollado.
La Gran Lima, en cambio, está llena de contratiempos en esos campos. Ésta es una ciudad en la que el asma es endémica por razones climatológicas y ambientales, los alimentos no siempre están en óptimas condiciones, el recojo de basura sigue siendo deficiente y la contaminación que genera un parque automotor calamitoso es manifiesta.
A pesar de todo ello, y de la perseverante pobreza en barrios periféricos y zonas rurales, la expectativa de vida en el Perú aumentó de unos 50 años a mediados del siglo XX hasta superar los 70 años en el 2005.
Ahora, de acuerdo a nuestro Ministerio de Salud, los chalacos resultan siendo los más longevos (a pesar de la vecindad de los ‘barracones’) seguidos por los limeños, con un promedio que se va acercando a los 80 años.
El caso específico del Club de la Salud está directamente relacionado a su sistema asistencial médico. Fue la primera institución del país que estableció una oferta de protección sin límite de edad.
Así, 11,515 de sus inscritos son mayores de 70 años y 700 superan los 90.
La geriatría es, por lo tanto, uno de sus fuertes y el programa se está actualizando en Lyon con el ‘stage’ de uno de sus especialistas, Jorge Luis Solaria Yokota, como parte de la programación que ha propiciado una nueva Fundación Franco Peruana constituida hace 3 años a iniciativa de la embajada de Francia en el Perú.
Es decir, hay áreas en las que el futuro se viene encima. Felizmente.