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28/Abr/2011
 
 
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Internacional VI CONGRESO DEL PC DE CUBA

Mucho Ruido, Pocas Nueces

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Fidel se resiste a las concesiones y Raúl intenta salvar lo salvable, que es poco y enmendar lo enmendable, que es mucho.

La semana pasada finalizó el VI Congreso del Partido Comunista de Cuba (PCC), celebrado 13 años después del V Congreso. Este lapso estuvo destinado a responder a los grandes problemas que afectan a la sociedad cubana, y que la propia dirigencia del PCC reconoce, a través del perfeccionamiento del sistema existente. Los magros resultados obtenidos indican que es necesario introducir profundos cambios. Pero ¿cuáles? Resulta muy difícil identificar cambios cuando ellos son considerados como una concesión al “enemigo” que siempre tiene por detrás a los Estados Unidos. Y, por cierto, Fidel Castro (fuera de posiciones oficiales desde 2008) es quien lidera esa posición mientras Raúl, el pragmático, trata de salvar lo salvable (que es poco) y enmendar lo enmendable (que es mucho).

La existencia de líneas políticas derivadas de dogmas inalterables envueltos en una retórica asfixiante de loas a la Revolución y a las glorias del PCC hace muy difícil encontrar puntos de coincidencia respecto a las políticas necesarias para enfrentar la crisis agraria que ha conducido a que Cuba importe el 80% de los alimentos que consume; al impulso a la actividad económica que incorpore a más del millón de empleos que se necesitará crear para absorber a los trabajadores estatales que quedarán cesantes por decisión del gobierno; al restablecimiento de la infraestructura, gravemente dañada; y a la respuesta de los requerimientos energéticos, más allá de las larguezas del mecenas revolucionario Hugo Chávez.


 


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