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05/May/2011
 
 
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Obituario Carlos Eduardo Zavaleta y las claves de su proceso creativo.

El Adiós de Zavaleta

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Supo habitar los terrenos del cuento, pero también la novela. Zavaleta en sus predios creativos.

Cuentista descollante, Carlos Eduardo Zavaleta falleció el pasado 26 de abril dejando un rico legado bibliográfico compuesto, entre muchas otras obras, de El Cristo Villenas, Los Íngar o Huérfano de mujer. En una entrevista aún inédita, el escritor explicaría que la vorágine de su proceso creativo podía despertarlo de madrugada con una idea a la que le urgía ser plasmada sobre el papel. “Cuando tengo el tema principal aquí”, diría señalándose el lunar a un lado de la frente, “ya me es más fácil desarrollarlo verbalmente; ya luego vienen los temas secundarios que aparecen como árboles pequeños que rodean al gran árbol central”.

Sobre la supuesta inspiración de las musas, Zavaleta sería tajante en negarla: “¡Nada! La cosa se presenta de pronto, un relámpago de luz dentro de la oscuridad, uno mira un retrato, conoce a alguien y de pronto hay un elemento como Cortázar lo describe muy bien, un elemento central co-a-gu-lan-te que va a hacer que otras especies de limaduras de hierro sean atraídas por ese imán central, puede ser una persona, una planta, un paisaje, o sea que ahí hay un ingrediente inconsciente que es importante, algo profundo, nebuloso, que se presenta y todavía no tiene toda la forma como para dibujarlo y pintarlo”. Para no olvidar. (MDP)


 


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