Entrevistas Desde el diván, el psicoanalista Saúl Peña intenta explicar los resortes emotivos y los fantasmas colectivos detrás de la segunda vuelta presidencial.
El Voto Inconsciente
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“El horror engendra una realidad que no se quiere saber y no se puede creer. Produce una sordera activa”, dijo recordando parte de su libro. |
Como sus colegas Max Hernández y César Rodríguez Rabanal, Saúl Peña se considera un psicoanalista independiente que desde hace mucho tiempo está vinculado a la política de su país. En esta elección, también ha decidido asumir una postura política. No coincide con la postura de Moisés Lemlij, cuñado del líder fujimorista José Chlimper y tenaz opositor de la candidatura nacionalista. Peña, fundador de la Sociedad Peruana de Psicoanálisis y pionero del psicoanálisis en el Perú, explica el porqué de su público apoyo a la candidatura de Ollanta Humala. Pero, sobre todo, intenta explicar el inconsciente colectivo detrás de la polarización política que se viene viviendo en varios niveles de la sociedad.
–Se dice que hemos elegido a dos opciones que demuestran nuestra preferencia por el autoritarismo. Sin embargo, la mayoría de los golpes de Estado del siglo XX –salvo quizás el de Velasco– se han impuesto desde arriba para bloquear la llegada del candidato más popular.
–No niego la posibilidad de que nos enfrentemos a determinadas situaciones imprevistas. Pero simultáneamente observo que hay un cambio muy interesante en Ollanta. De tener una posición radical ha habido una maduración, un proceso de cambio. Lo que nosotros llamamos en psicoanálisis diferenciación, individuación y separación.