Historia Encontrados en una caja perdida de la Biblioteca Nacional, los primeros mapas que dan cuenta del santuario inca.
Machu Picchu: Hallazgo Centenario
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Ramón Mujica, de la BNP, y feliz hallazgo gracias al aviso de un usuario de la biblioteca. |
El mensaje no podía ser más prometedor. Desde EE.UU., el investigador Paolo Greer avisaba de una caja perdida en los depósitos de la Biblioteca Nacional en la que se encontraba un tesoro centenario: un suculento conjunto de mapas de Machu Picchu anteriores al descubrimiento de Hiram Bingham en 1911. La pista llegaba como respuesta a la encuesta que la dirección de la BNP, a cargo del antropólogo Ramón Mujica, había realizado entre los siete mil usuarios de la biblioteca para indagar sobre los libros desaparecidos de sus fondos antiguos.
La caja hallada ofrecía los planos trabajados por el alemán Augusto Berns, “un caza fortunas” en palabras de Mujica, quien en 1881 mostraría allí la ubicación exacta de “la Huaca del Inca” (Machu Picchu) y el poblado denominado “La Máquina”, es decir, el actual Aguas Calientes. En la vasta correspondencia hallada junto con los planos, Berns se referiría a este lugar secreto como el sitio donde los incas escondieron de los conquistadores “los despojos sagrados de sus reyes, con todo el boato de sus reales e incalculables riquezas”. Afincado en Perú desde 1863, Berns fundaría con la anuencia del Estado y la extraña colaboración de Ricardo Palma una compañía de exploración que, como explica Mujica, en el fondo no era otra cosa que una carta blanca para huaquear.