Justicia El jefe de los chuponeadores de BTR, Elías Ponce Feijoo, fue chuponeado a los pocos días de su captura, en el 2009. Lo que dijo quedó registrado en un audio inédito.
‘Soy Sapo, Adicto a la Información’ (Audio)
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Ponce confirmó que la relación entre Business Track y PetroTech empezó en el 2006.
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Giselle Giannotti Grados, conocida como la ‘Dama Digital’ de Business Track, entró en escena en el juicio oral por el masivo ‘chuponeo’, el martes 5.
Negó haber estado involucrada en actividades de espionaje telefónico y aseguró que “no he laborado en BTR, he trabajado con BTR, que es diferente”.
El presidente de la Segunda Sala Penal con Reos en Cárcel, Iván Sequeiros, le preguntó cómo explicaba que en sus USB’s se encontraron audios telefónicos interceptados, a lo que ella respondió con la presunta tesis del sembrado de pruebas por parte de la Policía. “Me incautaron 33 CD’s y ahora hay 73 CD’. Me han querido poner CD’s, al igual que con Carlos Tomasio”, dijo.
Luego acusó al general PNP Carlos Morán Soto, jefe de la Dirandro, de haber pretendido extorsionarla con un audio de los interrogatorios a los que fue sometida en los días posteriores a su detención, el 8 de enero del 2009. Morán niega la acusación.
Sequeiros la llamó “al orden” y, entonces, Giannotti reiteró que su papel en BTR era el de ‘relacionista pública’ y eventual ‘analista de información’. A diferencia de sus coprocesados, Manuel Ponce Feijoo, Carlos Tomasio y Alberto Fernández Vírhuez, no mencionó al presidente Alan García ni tampoco a la empresa PetroTech, hasta hoy las dos puntas de lanza de la estratagema de los detenidos. García, por cierto, reconoció esta semana haber tenido un encuentro con Ponce (“una persona que simplemente vendía humo”) y se ofreció a presentarse como testigo en el juicio.
Cada quien parece tener un libreto determinado, pero la estrella sigue siendo ‘Chito’ Ponce. El mismo día de la presentación de Giannotti en el juicio oral, Diario 16 publicó un documento escrito por Ponce en el que éste asegura que el gobierno, a través de Alberto Quimper y Rómulo León Alegría, lanzó una ofensiva contra la empresa PetroTech para despojarla de sus lotes petroleros. Ello, según Ponce, explicaría el supuesto interés del gobierno por involucrar a la controvertida empresa en el financiamiento de las interceptaciones.
“ESA ES LA CHAMBA, HERMANO”
Esa “confesión”, por cierto, difiere de lo que él mismo dijo hace 2 años. Pocos días después de su detención, el 8 de enero del 2009, el ‘chuponeador’ Ponce fue ‘chuponeado’ durante una conversación con las autoridades encargadas de interrogarlo.
La grabación dura 40 minutos y es reveladora, porque muestra a un Ponce aparentemente relajado y dispuesto a contar secretos.
Uno de ellos tiene que ver, precisamente, con PetroTech. Ponce confirma que dicha compañía fue cliente de BTR, por lo menos desde fines del 2006, y sugiere que el enlace fue ‘Gigi’ Giannotti.
-Voz 1: Y eso de PetroTech, que hasta ahora están especulando…
-Ponce Feijoo: Siguen especulando porque ese gringo (en referencia a William Kallop) tenía problemas con el gobierno. Nosotros hicimos un servicio de diagnóstico (para PetroTech) más o menos a noviembre o diciembre del 2006. Entonces la tarifa nuestra era 1,800 dólares por hacer esto, más IGV. Normalmente ese es el precio. Como esta niña (Giannotti) daba por descontado de que aparte del diagnóstico iba a ir junta la implementación, porque es un diagnóstico que estaba hasta las huevas, la implementación tiene otro precio, porque acá empleas más recursos y más tiempo. Que sean 12,000 lo que vamos a cobrar (a PetroTech). Y se manda la factura por 12 mil dólares pensando que nos iban a dar el trabajo. Nunca nos dieron el trabajo. No hubo trabajo. Entonces ellos no pudieron pagar 12 mil (dólares) por el diagnóstico. Entonces se quedó en el aire. Factura en el aire. En el 2007, el mismo cuento, la factura. Anúlala y tú encárgate carajo de cobrar eso, pero ahí nomás no salió.
-V1: ¿Cuánto cobró ella?
-PF: Ella apelaba al 50%, descontados los gastos…
-V1: ¿Cuál era su labor? ¿Ponía la chamba nomás?
-PF: Ella ponía al cliente. Claro, ella era la que hablaba en inglés y se vestía como la puta madre. Y entonces, Rímac, la empresa esta tenía problemas. Les solucionamos los problemas. Efectivamente el señor Brazzini (aparentemente Alfonso Brazzini, gerente general adjunto de Seguros Rímac) mandó una carta donde dice que a partir de que les solucionamos el problema nunca más perdieron una licitación. Esa es la chamba, hermano. Lo otro ya es el tema político.
“SI ELLA SE VA, NOS VAMOS TODOS”
La relación laboral entre BTR y PetroTech, en realidad, parece haberse prolongado más allá de lo dicho por Ponce, pues el 24 junio del 2008, semanas antes de difundirse los ‘petroaudios’ Martín Fernández, quien fue el primero en exculpar a PetroTech, viajó a Talara para cumplir un trabajo encargado por la petrolera, tal como lo revela el registro de pasajes aéreos comprados por la compañía (CARETAS 2077). Ver además todas las vinculaciones en “El Rastro del Petróleo” en la edición 2187, en www.caretas.com.pe.
Ponce no descarta que, independientemente de sus labores en BTR, Giannotti haya mantenido una relación laboral con PetroTech.
-PF: (…) Tampoco soy una persona que va a arrugar y va a echar a una mujer porque al final esa es mi garantía. El marido (en referencia a Wilson Cucho Gómez Barrios, la ex pareja de Giannotti) va a tener que hacer algo. Si ella se va, nos vamos todos.
-V1: Pero, ¿la conoces bien?
-PF: ¿Que si la conozco bien?
-V1: Tiene más plata que Atahualpa.
-PF: Claro, por el marido. El marido (Gómez Barrios) acaba de vender Forza en 20 palos verdes (US$ 20 millones). Imagínate, plata como las huevas. Y no sé si han tenido contratos con PetroTech, te mentiría. Ese es su tema. Ella viaja mucho. Yo no viajo desde el 2004.
También menciona al ex asesor legal de PetroTech, Alberto Varillas.
-V1: ¿Quién jugó lo de los audios a El Comercio, las conversas?
-PF: Esa parte no me preguntes porque yo no conozco a nadie. Recién me he enterado que el periodista era Pablo O’Brien. No lo conozco…
-V1: Le están tirando los dardos al abogado de PetroTech, a Varillas…
-PF: Es el esposo de Rosa María (Palacios), pues.
El ‘Chito’ Ponce parece haber ocultado a la prensa la relación entre BTR y PetroTech porque eso podría ser utilizado precisamente como un argumento para quienes acusan a la petrolera de haber financiado parte de los audios del chuponeo. La interceptación, a fin de cuentas, produjo el descalabro en Perupetro.
El interrogatorio a Giannotti, pieza clave en esta historia, fue suspendido hasta este jueves 7.
LOS FINANCISTAS
Desde el inicio del juicio oral, la estrategia central de los presuntos “chuponeadores”, con notables contradicciones incluidas, ha consistido en defender a la empresa PetroTech y proteger a sus clientes. Pero no dicen entonces quiénes financiaron su trabajo.
En su momento se dio a conocer la especie de la “guerra del cemento”. Según esta, los cementeros peruanos espiaron a la mexicana Cemex para evitar su ingreso al país con supuestos beneficios otorgados indebidamente. En esa versión, el rastro de las interceptaciones condujo a Rómulo León, Alberto Quimper y esa suerte de pirata empresarial dominicano que era Fortunato Canaán.
Los huecos en dicha versión, que incluía correos electrónicos fraguados y adulterados, se hicieron rápidamente evidentes (CARETAS 2065).
Luego han circulado otras historias, evidentemente propagadas por los “chuponeadores” y sus allegados. Alan García aparece en varias configuraciones. La más conocida, ya publicada en el libro “Petroaudios” de Gustavo Gorriti, es aquella según la cual García le pide a Ponce “encargarse de la gorda” (en alusión a Lourdes Flores) durante la campaña del 2006. Con las intervenciones de Ponce en el juicio se hace obvio que él mismo fue la fuente de Gorriti.
La última alusión a García tiene alguna gracia. Fue publicada, como el “análisis” de Ponce, en Diario 16. Según ésta, el Presidente les encarga a los “chuponeadores” interceptar las comunicaciones de una mujer con la que habría mantenido un romance. Por ese camino se encuentran con los intentos de negocios truncos de León, Quimper y Canaán.
En respuesta, García reaccionó con un comunicado de prensa emitido el lunes 4. “Algunos delincuentes que han sido detenidos por haber interceptado comunicaciones telefónicas de muchísimos peruanos y empresas durante muchos años, sin ninguna prueba están buscando distraer políticamente a la opinión pública. Todo esto no es sino el intento de librarse del peso de la justicia que espero caiga severamente para que no se repitan estos casos de interceptación telefónica”.
Sobre Ponce reveló que “el jefe o el cabecilla de la banda de interceptadores me fue introducido durante media hora por otra persona; eso me bastó para darme cuenta de que se trataba de una persona que simplemente vendía humo e informaciones sin ninguna comprobación”. La información a la que se refiere era el supuesto financiamiento que Ollanta Humala recibía de Venezuela en el 2006.
García fue más allá y la noche siguiente declaró luego de la inauguración de la retrospectiva de Fernando de Szyszlo. “Cuando quieran y como quieran, si quieren que sea testigo iré”, ofreció. “De manera que pueden decir lo que quieran para ver cómo se escapan politizando las cosas o distrayendo, pero desde el primer día dije: esos delincuentes que escuchan conversaciones hay que capturarlos y penalizarlos”, puntualizó.
Queda cada vez más claro que en el origen de los “petroaudios” hay un espionaje industrial. Esos intereses devinieron en una gran conjura política de mucho escándalo y pocas, verdaderas, nueces. Business Track tenía un abanico de clientes, pero es evidente que los móviles para montar el tinglado en torno a las concesiones petroleras iban en dirección a favorecer a un sector específico. Y ese, más que el “chuponeo” mismo, que es aparentemente un deporte nacional, es el verdadero problema.