Entrevistas La cultura bioenergética y la física cuántica en la visión de la actriz Martha Figueroa.
‘Soy Un Bicho Raro’
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Sexta de ocho hermanas, Martha estudió en el San José de Cluny de Barranco, bajo monjas francesas. El teatro vendría luego. |
Entrevista totalmente insólita. Estoy con Martha Figueroa, una de las grandes actrices del teatro y de la telenovela peruanos, almorzando en el restaurante Costa Verde. Lo primero que pienso, antes de ahondar en la conversación pisando el acelerador a fondo, es que estoy con una actriz a la que debo someter a un reglaje propio de lo que ella es y representa a lo largo de su dilatada vida artística. Ella va contestando mis preguntas puntualmente aunque sin acabar de profundizar demasiado en los diferentes y consabidos temas como el de la familia, estudios, amores, vida profesional, etc., pero cuando le hago una pregunta explícita: “¿es usted vegetariana?” la entrevista da un giro de ciento ochenta grados y empieza a asomar una Martha Figueroa que se mueve en los terrenos de la metafísica como pez en el agua. Es lo que ella es y en lo que ella se ha convertido, paso a paso, al tratar de encontrar respuestas a la gran problemática trascendental que acosa al ser humano. Ella no se anda con zarandajas ni frivolidades ya que, partiendo de un misticismo imbuido por la tradicional cultura oriental acaba incursionando, tras una larga andadura psíquica, en el mundo bioenergético de las buenas y las malas vibraciones que tienen su explicación nada más y nada menos que en la física cuántica. ¡Palabra mayor! Analicemos esto. Vamos allá:–A ver. Empecemos por el principio. Sus orígenes.
–Mi padre fue doctor en Filosofía y Letras, nacido en Pisco y mi madre en Ica y aunque era una mujer de su casa tenía una gran sabiduría y leía muchísimo. De pequeñita veía que leía ficción: Hemingway, Faulkner, Sartre, Beauvoir, Cortázar, García Márquez. De ella heredamos el amor por la lectura mi hija y yo.