Entrevistas La artillería humorística y emocional del humorista Fernando Armas.
De Armas Tomar
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Séptimo de once hermanos, Fernando Armas nació en Chiclayo hace 46 años. |
Fernando Armas (46) es un cómico, parodista e imitador sui géneris y uno de los pilares básicos y fundamentales de la comicidad en el Perú de nuestros días. Hacer reír es lo suyo y como él dice: “me entrego a ello de corazón”. Esto de hacer reír poniendo el corazón en ello con todo el esfuerzo y la pasión posibles es su característica principal. Su leit motiv. Su enseña. Su bandera. Bandera que se encarga de ondear delante de mí porque piensa que eso es lo que más lo enaltece, ya que, como él dice, “la risa es salud”. Es un hombre del pueblo, sencillo y, sobre todo, sincero a carta cabal. Si lo acosas a preguntas y lo pones contra las cuerdas será exactamente ahí, en el “clinch”, empleando términos boxísticos, donde te devolverá golpe por golpe, hasta acabar dejándote turulato debido a la fuerte carga de sinceridad de sus respuestas. Es un hombre llano que ha triunfado en la vida a base de coraje y de explotar “con el corazón” ese don innato de la comicidad que él tiene. También en él hay una bondad natural que no tiene nada que ver con muchas de las normas éticas que rigen a una gran parte de los mortales. En el Restaurante Costa Verde nuestra mesa se convierte en una especie de ring en el que nos vamos a enfrentar con las palabras. ¡Tilín! Suena la campana. Empezamos.–¿Dónde nació? Hábleme de su familia.
Nací en Chiclayo. Soy Fernando VIII, detrás de mí vienen 3 hermanos. Nunca nos faltó de comer aunque teníamos pocos recursos económicos pero fuimos de grandeza espiritual (sic) y familiar y siempre y hasta ahora nos mantenemos unidos. Los 11 hermanos nos reunimos con toda la familia agregada, hijos, nietos, etc., el 14 de septiembre en recuerdo del fallecimiento de mi mamá. Durante los 21 años que llevo trabajando en Lima siempre acudo a Chiclayo, año tras año, y en esa fecha, para estar presente en esa reunión multitudinaria de más de 80 personas. Infaltable siempre. Pueden fallar muchas cosas pero hay un sentido de unión que nos ata a todos y el recuerdo de mi madre y de toda la familia nunca nos abandona. Está siempre presente en nosotros.