Entrevistas Dramas ficticios y alegrías verdaderas en la vida de actriz Vanessa Saba.
‘Las Mil y Una de Vanessa’
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Palestina por parte de padre e italiana por parte de madre, Vanessa nació en la Clínica Italiana. |
El haber alcanzado Vanessa Saba el estrellato a los 36 años la califica como una de las más promisorias y rutilantes figuras del teatro, el cine y la televisión en el Perú de hoy. No es esa “starlette” a la que su belleza curvilínea y explosiva la lleva a ser disputada mediáticamente. No. No es así. Ella está en actriz y al no poder ocultar la belleza serena de sus rasgos, ni el palmito y la esbeltez que la naturaleza le dio, su finura pausada irradia una sensación de madurez y seguridad en sí misma fuera de lo común. Ahora, al conversar a fondo con ella en el restaurante Costa Verde, donde le hago esta entrevista, entiendo por qué Mario Vargas Llosa la eligió para coprotagonizar con él diferentes lecturas dramatizadas ante el público. No toco el tema mediático “Alan García” por ser falso e inexistente. ¿Quieren conocerla también ustedes? Pues vamos allá.–¿Dónde nació?
–Nací en Lima, en la Clínica Italiana. Mi ascendencia es palestina por parte de padre e italiana por parte de madre. Mis abuelos, mis padres y mis hermanos y yo hemos nacido todos en el Perú.