Actualidad Lote 88 y consumo doméstico en el debate.
El Factor Camisea
 |
El millonario proyecto es garantizado por 2.5 trillones de pies cúbicos del lote. |
Luego de las sobreganancias, el segundo frente singularmente delicado para no desestabilizar el flujo de inversiones es la promesa electoral de Humala de garantizar las reservas de gas del lote 88 de Camisea para el uso del mercado doméstico.
Las primeras declaraciones de Herrera Descalzi han sido mixtas. El viernes 22, dijo: “No hay negociación, hay ley. Y la ley dice que el mercado interno tiene preferencia”. Planteó una “negociación” con tres puntos estratégicos que se debe resolver en los primeros 100 días del gobierno.
El lunes 25, en cambio, lanzó un guiño al mercado. “Lo contratos se deben respetar porque es fundamental para la estabilidad”, dijo. Aseguró que el nuevo gobierno no quiere repetir las experiencias de épocas pasadas que “convirtieron al Perú en un país paria”.
 |
Herrrera Descalzi, un severo crítico. |
Herrera Descalzi ha sido un severo crítico del Contrato Camisea y el proyecto de exportación de gas natural licuado de Perú LNG en Pampa Melchorita. La arquitectura financiera del multimillonario proyecto es garantizada por 2.5 trillones de pies cúbicos (TFC por sus siglas en inglés) de un total de 10.3 TFC del Lote 88.
Herrera Descalzi ha barajado la posibilidad de promulgar un decreto supremo que asegure las reservas para el mercado doméstico, entre otras posibilidades.
Pero el consorcio Perú LNG teme que la banca ejecute las garantías corporativas en el caso de una medida mal calibrada, un total de US$ 2,100 millones, de los cuales la norteamericana Hunt Oil, socio principal de Perú LNG, debe la mitad.
Herrera Descalzi, ex titular del MEM con Paniagua (2001), es considerado por observadores independientes como un técnico ponderado, consciente de los riesgos y las posibilidades. “No va a dejar que el sistema se le caiga”, confió otro analista consultado.
Sin embargo, para Jaime Quijandría, ex ministro de Energía y Minas con Toledo, los puntos de negociación sobre Camisea “son relativamente sencillos y fáciles de resolver”. De hecho, el consorcio Camisea ya se comprometió en no tocar el gas del lote 88 para la exportación por cuatro años, hasta fines del 2014.
Para entonces se confía que rendirán frutos once proyectos de exploración, seis en el lote 56, y cinco en el Lote 88, que multiplicarán las reservas probadas. El consorcio asegura que el primer pozo perforado en Mipaya ha dado en el clavo, si bien la falta de transparencia por parte de los petroleros mantiene viva la incertidumbre.
También se pretende modificar la regalía del gas de exportación, de forma que sea al menos igual a la del mercado doméstico. Eso ya estaría ocurriendo. De acuerdo a Quijandría, lo recaudado a la fecha asciende a US$ 42 millones, más que lo obtenido del Lote 88.
Ambos temas han sido de frustrantes negociaciones conducidas por Perupetro en el último año. El principal problema es la dificultad de los múltiples socios del consorcio Camisea en ponerse de acuerdo. Harían bien en darle una salida al gobierno pronta, y no empantanarse en una negociación.