Historia Rugido prehistórico: autóctono Incassik Park a 5,000 metros de altura, en Conchucos.
Dinosaurios a la Incaica
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En Conchucos se han hallado huellas de hasta seis variedades de carnosaurios (foto), una de éstas más grande incluso que el T-Rex. |
Andes peruanos –muy antes de serlo, ciertamente–, circa 130’000,000 a.C. El mar llega prácticamente hasta lo que hoy es la zona de Conchucos, en Ancash, y los amos del valle ejecutan pisotones a medirse en toneladas métricas. Un rugido letal y todo una manada de carnosaurios andinos, de 13 metros de largo y 4.5 m de alto, echa a correr en estampida; mientras, posibles prehistóricos ancestros del cuy, unos roedores gondwánicos, entran también en posible estado prehistérico. Maravilla del Perú mesozoico, que contaba con sus autóctonos dinosaurios incas de habitantes. Y, ojo, que ésta no es escena de película hollywoodense.Dinosaurios, sí, con todas sus letras, poblaron nuestras prehistóricas llanuras andinas durante el período cretácico de la era mesozoica, que sucedió entre los 144 millones y 65 millones de años antes de Cristo.
En la región, en las inmediaciones de la provincia de Huari, las obras de la minera Antamina al abrir paso a la carretera Yanacancha-Conococha dieron, a fines de la década pasada, con vestigios de gigantescas huellas. Centenares de ellas. Y hoy, finalmente, se sabe que pertenecieron a diversos saurios prehistóricos. Así, la minera, creando la Asociación Ancash y dándole un presupuesto inicial de US$ 80,000 anuales, empezó la labor paleontológica.
Descubrimientos y asombros no se han hecho de esperar ni rogar. “La fauna encontrada es muy variada”, apunta el paleontólogo Carlos Vildoso, jefe del proyecto de investigación: “Tenemos carnosaurios, espinosaurios, saurópodos, ornitópodos y pterosaurios, de la misma familia de los pterodáctilos”. ¿Nombres muy extraños? Baste mencionar que de los carnosaurios, bestias bípedas cuya cola les servía de balancín, se han encontrado 6 variedades, una de ellas de dimensiones mayores a las del Tiranosaurio Rex.
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Las huellas están en ruta a Yanacancha. |
Con ello, al primer hallazgo de unas cuantas huellas, hoy se cuentan al menos medio millar de éstas a lo largo de 30 kilómetros de la carretera en cuestión. “Con éstas podemos comprobar la especie, el tamaño, el peso, la velocidad, si era carnívoro o no, bípedo o cuadrúpedo, incluso los datos de su conducta y sus patrones de desplazamiento”, explica Vildoso: “Las huellas son la película de la vida y acá hemos podido descubrir hasta unas de una estampida y otras de una cacería”. Y todo puede verse desde el mismo carro si uno se da una vuelta por el área, a solo seis horas de Lima.
Pero no todo es pisadas. “Mientras limpiábamos la zona para examinar los ecosistemas, empezaron a aparecer también huesos ante el derretimiento del casquete glaciar, ubicado sobre los 5,000 m.s.n.m., que los hacen los restos hallados a mayor altitud en el mundo”, cuenta el paleontólogo: “Hoy tenemos 3,000 muestras, entre fragmentos y piezas grandes, y solo en colecta superficial. Incluso hemos encontrado esqueletos hasta en un 75% enteros”.
Con lo hallado, se han fabricado 7 réplicas de vidrio de distintos dinosaurios que están en muestra itinerante por el país, llegando a Lima la última semana de agosto para exhibirse en el Parque Kennedy de Miraflores.
Pero el objetivo es más ambicioso que una muestra: desarrollar la paleontología peruana con la creación de una maestría del rubro en la Universidad Santiago Antúnez de Mayolo, haciendo de Ancash, a la par, la cuna paleontológica del país. A fin de cuentas, “hay al menos para unos 100 años de investigación”, concluye Vildoso. Sáurica centena para rugir de contentos, entonces. (Escribe: Thor Morante)