Entrevistas Temperamento, azar y oficio en los dolores privados y columnas públicas del periodista Pedro Salinas.
Rebelde Sin Causa
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“Era un rebelde sin causa. Estaba peleado con el mundo por el efecto que hizo en mí la separación de mis padres”. |
Pedro Salinas (48) es un hombre que, por azares del destino y sin proponérselo, terminó convirtiéndose en periodista político. Beligerante, compulsivo, sin medias tintas, a veces frío e incisivo como estalactita polar para levantar pocas líneas después la temperatura a extremos calurosos aunque sin salirse jamás de un estilo propio desprejuiciado y hábilmente descuidado y lleno de encanto literario. “O sea”. Ahora, en el Restaurante Costa Verde, donde almorzamos, y tras un aluvión de explicaciones, acabo encontrando el sentido de sus frustraciones adolescentes que dieron origen a una serie de rebeldías que conformaron la auténtica personalidad de Pedro Salinas y lo que hoy es. Veamos esto.–¿Dónde nació usted?
–Nací en la Clínica Maison de Santé, en el cercado de Lima, en 1963, el año del gato, según el horóscopo chino, el año en que Belaunde Terry se convirtió en Presidente del Perú por primera vez, el año en que mataron a Kennedy. Como adquirí el asma a temprana edad, ello hizo que, durante un tiempo, nos mudáramos toda la familia a Chosica. Pero como luego constataron mis padres que el asma me atacaría igual en Chosica, en Lima o en Surinam, nos volvimos a Lima.