miércoles 18 de septiembre de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2193

11/Ago/2011
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre EconomíaVER
Acceso libre HistoriaVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Fe de ErratasVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Acceso libre Gustavo GorritiVER
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Suplementos
Acceso libre EcuadorVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2300
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Economía Tres medidas claves para defender a la economía nacional de la crisis internacional.

Plan de Contingencia

Ampliar imagen

Carranza: Implementación de plan de contingencia requerirá apoyo político del gabinete y del Congreso.

Lunes Negro fue el titular de los principales diarios financieros del mundo el martes último. No era para menos: las bolsas del mundo se desplomaron, el dólar se debilitaba y el oro alcanzaba máximos.

La sensación de nerviosismo del mercado es gatillada por la rebaja en la calificación de la deuda norteamericana. Viéndolo bien, este hecho en sí mismo es irrelevante y no añade ninguna información que el mercado y los analistas no supieran antes. Es más, muchos han criticado a la propia calificadora recordando su incapacidad de anticipar el deterioro del riesgo en el caso de instituciones financieras durante la crisis de 2008.

Sin embargo, este hecho funciona como una “señal” que correlaciona ciertas acciones de los agentes económicos, muy nerviosos por la proximidad de una recesión en EE.UU y por el problema de deuda en Europa, situaciones agudizadas por la enorme incapacidad política que están demostrando los gobiernos del G-7 para enfrentar la situación.

¿Y aquí? ¿Cómo va la cosa? Hay tres temas centrales que hay que tomar en cuenta. La naturaleza y magnitud de la crisis, el diseño de las políticas económicas y luego la implementación política de las medidas.

Respecto al primer punto, nos encaminamos a una nueva recesión cada vez con mayor probabilidad, esperando no terminar en depresión. Esto nos lleva a menor demanda externa y menores precios de commodities que se pueden sumar a escenarios intermitentes de restricción financiera de la mano del nerviosismo de los mercados.

¿Se está trabajando en un plan de respuesta? Por las declaraciones de los ministros, en especial del Ministro de Economía, no lo parecería.

Si bien es cierto las declaraciones deben ser de tranquilidad, resaltando las fortalezas que tenemos, eso no quita que se tenga un plan diseñado para aplicarse en el momento indicado y no varios meses después, que fue lo que nos pasó en la crisis del 2008.

¿Cuáles son los elementos mínimos del plan? Hay tres elementos claves.

Primero, fortalecer la confianza de los agentes económicos, tanto consumidores y empresarios.

Segundo, planes financieros que ayuden a reducir la percepción de riesgo del mercado, que en una crisis tienden a ser desproporcionados. Lo peor que nos puede pasar es caer en profecías autocumplidas. Estos planes financieros pasan por esquemas de garantías para grupos vulnerables (i.e. pequeñas empresas exportadoras), acceso a liquidez temporal de las instituciones financieras, en especial de las cajas, entre otras medidas.

Tercero, tener un perfil de gasto público sostenible en el tiempo, pero que compense temporalmente la probable caída del gasto privado y, sobre todo, no se ajuste a la caída de ingresos inmediatamente sino a través del tiempo, para evitar daño.

En el mediano plazo, planes de austeridad y eficiencia de gasto público deberían ser implementados para que la reducción no afecte a los grupos vulnerables ni a la actividad económica.

La implementación requerirá apoyo político del gabinete y del Congreso. ¿Se tendrá este apoyo? ¿Se postergará la agenda política? Lo peor que se puede hacer es aumentar el gasto recurrente de manera permanente, sin recomponer el gasto total antes.

La economía peruana está preparada para resistir otra crisis temporal, pero ¿estará el gobierno preparado para responder a tiempo con los instrumentos correctos? (Escribe: Luis Carranza (*)

-----------------
(*) Ex ministro de Economía (2006 – 2008 y 2009), actual director del Instituto de Competitividad de la Universidad de San Martín de Porres.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente

Ver más en Economía
Lunes Negro
Plan de Contingencia

Búsqueda | Mensaje | Revista