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Música Rubén Blades conversó en exclusiva con CARETAS a días del concierto del 27 de agosto en el estadio de la Universidad de San Marcos. Evocó a la ministra de Cultura Susana Baca, su paso por el ministerio de Turismo de Panamá y a la llamada nueva izquierda latinoamericana.

Blades En su Salsa

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“Se ha probado que la izquierda puede administrar eficientemente un país”.

Entrevista exclusiva: Susana Baca, su experiencia como ministro y la nueva izquierda latinoamericana le ponen salsa picante a su concierto del 27 de agosto en Lima.

Es un capítulo aparte en la salsografía nacional. De existir, los párrafos iniciales de aquel texto ausente deberían narrar la primera presentación del panameño en el Perú, allá por 1979. Sus paseos por el Callao junto a Willie Colón, las lecturas de César Miró, el recuerdo de la quena de los Incas y su pasión por Alianza Lima (y en un pie de página se citarían las menciones blanquiazules en clásicos como “Estampa” y “Todos Vuelven”). Sus posteriores apariciones en televisión en 1981, gracias a programas como Maestra Vida y La Torre de Babel. Los cuentos de García Márquez musicalizados en Agua de Luna (Elektra, 1987). El recital de julio de 1984, en la Feria del Hogar. Las remesas de nostalgia que enviaba a toda Latinoamérica desde Nueva York. Su amistad con Eva Ayllón. Su talento para convocar a salsólogos de bandos opuestos, como Luis Delgado Aparicio y Ronald Gamarra (y hacerlos intercambiar discos y apretones de mano). Su habilidad para interpretar las venas abiertas –y las raíces torcidas– de América Latina. Por supuesto, también sus últimos conciertos, masivos y exitosos, tanto en el 2003 como en el 2009.

El acápite de este año deberá incluir una mención al festival Fiesta Latina 2011. La noche la calentará el nicaragüense Luis Enrique, el vallenato de Carlos Vives y el representante del reggaetón romántico Joey Montana. Jugando de local, cantarán Bartola y Los Ardiles. Animará Fernando Armas. Pero la noche será de Blades, y de lo que musicólogos y estudiosos han querido llamar salsa narrativa, salsa social, focila o salsa intelectual. Dialécticamente hablando, de la síntesis y superación de la salsa. No se diga más. Habla, Bleids.

–¿Qué piensa de la designación de Susana Baca como ministra de Cultura?
–Creo que la capacidad para ejercer un cargo se demuestra con el ejercicio de la oportunidad. El que una persona sea artista no significa que sea incapaz de ocupar una posición administrativa. Es ridículo que para tener un carro se exija una licencia de conducir pero no para tener hijos. O que se encuentren más veterinarios en el servicio exterior de un país que graduados de diplomacia.

–¿Ha hablado con ella? La han comparado con usted y Gilberto Gil.
–No he conversado con ella. Le deseo la mejor de las suertes. Espero que tenga presupuesto y apoyo total del Presidente. Es un puesto que produce mucha envidia y alta expectativa.

–¿Qué recuerda de su paso por la política? En el 2004 fue candidato presidencial. Y del 2004 al 2009 fue ministro de Turismo de Panamá.
–Mi servicio público me honra. Me hizo menos egoísta, más solidario y más paciente.

–¿Volvería a postular a algún cargo público? En “La Perla” ironiza sobre su pasado político junto a Calle 13.
–No estoy desencantado con el trabajo público. Quizás existan otros momentos en el futuro.

–¿Cuál es su posición con respecto a la piratería, a la libre descarga y a este regreso a los conciertos para solventar presupuestos?
–La piratería es el hurto descarado del trabajo ajeno. Es el artista quien decide cómo y cuándo regalar su creación y las condiciones para eso. Ya yo lo he hecho y es una cuestión personal. Mi regreso al escenario es simplemente una continuación de lo que hacia antes de ser un servidor público. Agradezco que todavía se interesen por mi trabajo.

–¿Qué extraña de un país salsero como el Perú?
–El escenario de Perú siempre ha sido agradable para mí pues el apoyo ha sido constante.
Es un público que sabe y conoce. Cuando te quieren es para siempre, si mantienes respeto y calidad por lo que haces y por el público que te apoya.

–¿Cómo evalúa a la izquierda latinoamericana, la llamada nueva izquierda?
–Se ha probado que la izquierda puede administrar eficientemente un país. A mí eso no me sorprende. Tampoco que encontremos gente que no escapa a la mediocridad, simplemente por entonar demagogias y prometer lo que no tienen capacidad para producir.

Eso está en la derecha, en el centro, en la izquierda, arriba y abajo. La izquierda siempre ha sido un campo donde se encuentra todo tipo de elemento. La estupidez representa un frente muy amplio e internacionalmente presente, desgraciadamente para todos.

–¿Cómo entender al llamado eje bolivariano?
–Para los que continúan enredados con la necedad del comunismo, vean hacia El Salvador. Cuando en 1982 escribí “El Padre Antonio y el Monaguillo Andrés”, apoyando la lucha contra la dictadura, algunos me llamaron comunista, subversivo y muchas peores cosas. Hoy, el presidente de El Salvador, representando al Farabundo Martí, fue electo por el voto popular. Mauricio Funes puede resultar uno de los mejores presidentes, Dios así lo permita. Ya nadie le grita que es un subversivo, porque es obvio que ha existido un progreso. Pero falta mucho más, empezando por un replanteamiento de la organización social y de nuestros códigos y leyes, utilizando al ser humano como el punto del enfoque para el plan nacional y no basándolo en un modelo económico. Ni el capitalismo, ni el comunismo funcionan por eso. (Carlos Cabanillas)


 


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