Internacional Dictador Muamar el Gadafi se esfuma: caos, optimismo y temor.
Libia: Héroes y Tiranos
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Gadafi puede haber abandonado Libia. |
Gadafi se esfuma y Libia se debate entre el caos, el optimismo y el temor.
En el convulsionado Oriente Medio, el vertiginoso avance de los rebeldes en Libia ha culminado con la toma del 90 por ciento de Trípoli, la capital, y la lucha calle por calle, así como el caos y festejos. La incertidumbre por el futuro inmediato de Libia se suma a la euforia de los rebeldes.
LOS ÚLTIMOS 6 MESES
El 17 de febrero, con los 24 muertos provocados por el gobierno libio al reprimir la marcha en Bengasi por el “Día de la Ira”, se inicia un proceso que, según todo indica, está terminando con los 42 años del régimen despótico de Muamar el Gadafi. Como un vendaval se sucedieron los actos de rebeldía de la población y la violenta y sangrienta represión del régimen. Rápidamente comienzan las deserciones, la más notable de las cuales fue la del ministro de Justicia, Mustafá Abul Jalil, por el “uso excesivo de la fuerza” contra los manifestantes, el 21 de febrero. Éste es hoy quien preside el Consejo Nacional Libio de Transición (CNT) que agrupa a las fuerzas rebeldes y que es considerado como una persona moderada con fuertes convicciones democráticas.
Las represalias de Gadafi en contra de los rebeldes se realizaron con el uso indiscriminado de la fuerza y tuvieron como objetivo final retomar la ciudad de Bengasi, centro de la rebelión. Sus avances y amenazas de buscar a los rebeldes “casa por casa” en esa ciudad provocaron la reacción de la Unión Europea, que reconoció al CNT como interlocutor válido el 11 de marzo, y de la Corte Penal Internacional (CPI) que, el 3 de marzo, había anunciado que responsabilizaría a Gadafi por crímenes contra la humanidad. Ese mismo día, Gadafi aceptó la mediación propuesta por Hugo Chávez para encontrar una solución pacífica al conflicto. Según el presidente venezolano, “el imperialismo” buscaba dominar Libia para quedarse con la riqueza petrolera y estaba provocando “una masacre” con el pretexto de salvar vidas. Con la escasa ecuanimidad que lo caracteriza, había considerado que “lo que es Simón Bolívar para nosotros (los venezolanos) lo es Gadafi para el pueblo libio.”
ENTRA LA OTAN
El 10 de marzo, la OTAN anunció que reforzaría su bloqueo marítimo y que preparaba una posible intervención militar, ante la solicitud de los rebeldes de declarar una zona de exclusión aérea para eliminar la superioridad aérea de Gadafi que les provocaba fuertes pérdidas. La Liga Árabe apoyó tal solicitud. El 17 de marzo, con la abstención de Alemania, el Consejo de Seguridad de las Naciones Unidas declaró una zona de exclusión aérea en Libia, sin participación de tropas terrestres. El 19 de marzo se iniciaron los primeros bombardeos a Libia provocando grandes pérdidas militares a Gadafi y numerosas pérdidas civiles y hasta de los rebeldes.
Además de Chávez, Turquía intentó mediar entre los rebeldes y Gadafi, sin éxito. Éste aceptó una Hoja de Ruta elaborada para resolver el conflicto por la Unión Africana, la cual fue rechazada por los rebeldes. Mientras tanto, la población libia trataba de ponerse a salvo y saturaba los puestos fronterizos de Túnez y Egipto. Muchos intentaron abandonar Libia por barco y se dirigieron a Italia. La Organización Internacional para las Migraciones colocó en 746,000 la cifra de desplazados por el conflicto. La situación empeoró durante el mes de abril.
EL COMIENZO DEL FIN
Los bombardeos aumentaron en mayo y junio, incluyendo a Trípoli y se denunció la muerte de un hijo menor de Gadafi en los bombardeos. El 16 de junio, la CPI emitió una orden de arresto contra Gadafi y su hijo Saif el Islam acusándolos de crímenes de lesa humanidad. Después de sangrientas alternativas, a mediados del mes de agosto comienzan a producirse numerosas deserciones de funcionarios de alto nivel del régimen de Gadafi y se incrementan los bombardeos de la OTAN. El avance de los rebeldes hacia Trípoli se hizo cada vez más arrollador y las deserciones de militares permitieron que el 22 de agosto los rebeldes tomaran el 90 por ciento de Trípoli y dijeran haber arrestado a tres de los hijos de Gadafi: Saif, Saadi y Mohamed. Días antes, el presidente de EEUU, Barack Obama, había reiterado su pedido a Gadafi para que abandonara el poder. La noticia del arresto de los hijos resultó ser falsa en lo referido a Saif y Mohamed, a pesar de haberla confirmado la CPI para aquél, mientras se combatía contra el complejo que alberga a Gadafi.
Se desconoce el paradero de Gadafi y no se descarta que haya abandonado el país. Se considera, sin embargo, que no le sería fácil encontrar asilo en el extranjero. En un comienzo de habló de Venezuela, como parte del arreglo que buscaba Hugo Chávez, pero no ha vuelto a mencionarse el asunto. También se considera posible que lo acoja algún país africano, pues a varios de ellos ayudó con sus petrodólares. Es conocida, por otra parte, la poca preocupación de algunos países africanos por las decisiones de la CPI. Queda, por lo tanto, este asunto como un tema de prioritaria solución para poder construir una Libia más estable.
En ese empeño, no es poco el esfuerzo que deberá realizarse para mantener la unidad de un país en el cual las tradiciones tribales y de los clanes familiares tienen una vigencia muy importante. Se calcula, por otra parte, que tomará más de cinco años superar los graves daños causados por el conflicto a la infraestructura petrolera. Las tensiones políticas harán que no sea fácil responder a los retos que esperan a una sociedad que, por obra de Gadafi, carece por completo de instituciones que le permitan resolver los problemas que confronta.
En resumen: Mucho sufrimiento, un dictador menos y un cauto optimismo por ahora. (Por: Luis F. Jiménez)