Efemérides La ciudad que nunca duerme conmemorará el décimo aniversario del 11-S presentando la Freedom Tower y el 9/11 Memorial que incluye los nombres de cinco peruanos.
Nueva York: Renacen las Torres
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El 11-S, diez años después El mismo terreno incluye hoy una zona verde con 300 robles, la Torre de la Libertad de 541 metros de altura y un memorial. |
Renacen las Torres. Décimo aniversario del ataque terrorista se conmemorá con la Freedom Tower y el 9/11 Memorial que incluye los nombres de 5 peruanos.
El mayor de los cuatro edificios en construcción tendrá 104 pisos. Crece a un ritmo de uno por semana, corriendo contra el tiempo y a solo diez días del décimo aniversario del ataque que lo cambió todo. Es la Freedom Tower, el rascacielos que ha sido rebautizado coloquialmente como One World Trade Center (1 WTC). El World Trade Center original, construido en los sesenta para potenciar el centro financiero, implicaba seis pisos subterráneos y siete edificios, incluyendo las dos torres atacadas. Es decir, más de 50 mil personas trabajando cada mañana. Pero la Torre de la Libertad ha superado todas las marcas: 242 mil m² de oficinas, más de US$ 2 mil millones, muros de concreto reforzado de 91 cm de espesor, tres líneas de escaleras (y una exclusiva para bomberos) y una altura de 541 metros ó 1,776 pies, cifra que remite al año de la independencia de los Estados Unidos. La azotea del edificio está situada a 417 metros de altitud, la exacta dimensión de las antiguas Torres Gemelas. Allá arriba, un mástil se encargará de sostener una antena de televisión. Y en lo más alto, un haz de luz se elevará hasta 300 m por encima del edificio, intentando iluminar la negra noche de Nueva York. Una vez culminado, será el rascacielos más imponente de América, el edificio de oficinas más grande del mundo y la tercera edificación más alta (detrás del Burj Khalifa y del Mecca Royal Hotel Clock Tower).
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Víctimas multinacionales son recordadas. También las peruanas. |
Al lado del 1WTC, otros tres rascacielos albergarán oficinas. En la superficie de la zona se han plantado más de 400 robles, incluido el célebre
survivor tree: un árbol que fue rescatado de los escombros de aquel día de cenizas. Pero el centro de atención es desde ya el
National September 11 Memorial & Museum. Como es usual en memoriales –desde el
Holocaust-Mahnmal en Berlín hasta
El Ojo que llora en Lima– incluye partes de agua, piedra y vegetación. Las visitas al 9/11 Memorial serán gratuitas, pero se prevé que habrá que reservarlas por internet. El museo se encuentra bajo dos estanques semi subterráneos ubicados a 9.1 m por debajo de la superficie terrestre. Dos espacios huecos y sin banderas en el lugar exacto donde antes estaban las Torres Gemelas. Unas pequeñas cataratas caen desde la superficie, cubriendo con agua los nombres completos de las 2,983 personas que murieron tanto en el atentado terrorista de febrero de 1993 como en aquel enrarecido ataque del 11 de setiembre del 2011. Esa larga lista deberá incluir los nombres de cinco peruanos. Sus parientes son activos ciudadanos peruano-norteamericanos, y han participado en numerosas actividades conmemorativas. José y Marina Arévalo han colaborado con toda la información que tenían sobre su hijo. Rita Bautista, tía de algunos de los desaparecidos, recuerda que cuando vio por televisión la caída de las torres “se me partió el corazón”. Vale la pena recordar sus nombres: Kenneth Lira-Arévalo, Julio Fernández Ramírez, Luis Clodoaldo Revilla Meier, Iván Carpio Bautista y Roberto Martínez Escanel. Los restos de los dos últimos jamás fueron encontrados.
(Carlos Cabanillas)