
Indispensable Carlos Germán Belli presenta suculenta antología que llega con homenaje de yapa en la Feria del Libro de Arequipa. Salud.
¡Salve, BELLI!
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Clásico viviente. Belli y antología a cargo de Cascahuesos. La Feria va del 22 de setiembre al 4 de octubre en el Parque Libertad de Expresión. |
Nacido en los altos de una farmacia en Chorrillos, Carlos Germán Belli alcanzaría la adultez deseando impregnar su vida con otro tipo de elíxires. La palabra, así, se convertiría en esa medicina que lo aliviaría de las angustias y melancolías que desde siempre lo han acechado. De su poesía, el mismísimo Vargas Llosa ha dicho que no solo es difícil, cáustica y cultísima, sino que está impregnada de un extraño humor y un “narcicismo negro”, frase esta última que el propio Belli no termina de entender, pero de la que sospecha que algo de razón debe tener. Integrante de la prolífica Generación del 50 junto a Eielson, Varela y Sologuren, Belli presenta este domingo 25 a las 5 p.m. su antología
Letra a letra (Cascahuesos, 2011) en la Feria del Libro de Arequipa, donde será homenajeado. Autor de obras como
¡Oh hada cibernética! (1962) y
Salve, spes! (2000), y con cierta tristeza soterrada en un pliegue de su voz, Belli habla aquí sobre la insoportable muerte de su hija, sus deudas poéticas, el fantasma del Nobel y la felicidad esquiva. Escuchar para aprender.
–Alguna vez ha hablado del sentido purificador de la actividad creadora. ¿De qué lo ha purificado a usted? –De las angustias y de las ideas fijas, de las preocupaciones. A través de la emoción estética que da la escritura, creo yo que expulso estos problemas.