miércoles 18 de septiembre de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2201

06/Oct/2011
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre PersonajesVER
Acceso libre NacionalVER
Acceso libre FútbolVER
Acceso libre NOBELVER
Sólo para usuarios suscritos Tauromaquia
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Fe de ErratasVER
Acceso libre MúsicaVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Acceso libre Gustavo GorritiVER
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2300
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Personajes Alfredo Castro, profesor de ministros antes que usaran gomina. Cuarenta años de pedagogía.

Lecciones de Cuando Tenían Pelo

3 imágenes disponibles FOTOS 

Ver galería

Como profesor del Melitón Carbajal empezó a cachuelearse en el Markham. Acabó de Director.

A lo largo de cuatro décadas Alfredo Castro ha sido profesor de diversas generaciones en el colegio peruano británico Markham, donde ilustró muchas cabezas, alguna vez melenudas. El colegio miraflorino abarca un ecléctico espectro de educandos notables, desde Javier Heraud en un combativo extremo, pasando por Richard Webb, hasta llegar al sancochado liberal de Pedro Pablo Kuczynski.

Si bien Castro no es tan venerable como para haber educado a tantas promociones, su larga labor docente le valió en julio pasado ser reconocido por el Ministerio de Educación con las Palmas Magisteriales. Hace pocos días recibió a CARETAS en la oficina que ocupará hasta diciembre.

Desde allí, el profesor Castro rememora y comparte: “Nací en Huacho y llegué a Lima a los 8 años. Terminé la secundaria en la Unidad Escolar Bartolomé Herrera. Me gustaba mucho leer y escribir. Estudié pedagogía en San Marcos y cuando terminé trabajé en Huánuco y luego en el Bentín y el Melitón Carbajal. Hasta que un día vi un anuncio en el periódico: prestigiosa institución educativa requiere profesor de Lengua y Literatura. Era el Markham. Aquí trabajaba hasta las 4 de la tarde y en el Carbajal, donde seguí enseñando en la nocturna por 25 años, de 7 a 11 de la noche. Le debo mucho a mi esposa. A su comprensión.

“En el Markham he sido profesor, jefe del departamento de castellano y luego jefe de los todos los cursos de letras. En 1986 el director Amadeo Gadea sufrió un severo infarto. Me nombraron director interino. Cuando regresó quedé como subdirector. Pero como él estaba delicado, me delegaba bastantes tareas. Aprendí mucho. En 1993 me nombran director.

“¿Un buen recuerdo? Cuando me nombraron jefe de departamento. Privilegié la poesía en lugar de la gramática. Convocamos a los juegos florales. Hicimos radionovelas. ¿Un recuerdo triste? Cuando un buen alumno con cáncer esperó a recibir de nuestras manos su diploma de graduación para fallecer dos días después. ¿Alumnos que destacan ahora? El ministro de Economía Luis Miguel Castilla. Era un excelente alumno. Estudiosazo. Y el ministro de Comercio Exterior y Turismo José Silva Martinot. Era bueno sin ser extraordinario. Siempre fue muy caballeroso y educado. ¿Mi escritor favorito? Mario Vargas Llosa. Su hijo Álvaro estuvo con nosotros un año. Era parejo en letras y ciencias. ¿Cuándo me retire qué haré? Quizá escribir mis memorias. Para obligar a todos mis alumnos a que la compren. Ja, ja, ja”. Old Markhamiams, están avisados.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente

Ver más en Personajes
El Amor se Abre Cancha
Lecciones de Cuando Tenían Pelo

Búsqueda | Mensaje | Revista