Entrevistas Principios del escultismo y valores democráticos reunidos diplomáticamente en la persona de Elías Mendoza Habersperger.
Un Político Siempre Listo
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Nació en Lima hace 78 años. Fue recoletano, scout desde los 8 años, abogado sanmarquino y diplomático. Se inscribió en Acción Popular el día del golpe de Velasco, octubre de 1968. |
Elías Mendoza Habersperger, abogado, tiene 78 años aunque no los representa en absoluto. Siempre ha logrado estar en la cresta de la ola de todas aquellas actividades diferentes (y son bastantes) en las cuales ha participado a lo largo de la vida. Las recientes encuestas le asignan un primer lugar en las próximas elecciones de noviembre para elegir al nuevo Decano del Colegio de Abogados de Lima. Es un demócrata químicamente puro, de una pureza virginal absolutamente carente de cualquier tipo de trashumancias ideológicas. Su formación parte de su niñez como niño scout siguiendo a rajatabla todas las ideas del escultismo de Baden-Powell, encontrando a través de ellas esa disciplina mental que ha presidido su vida. Me reúno con él en el restaurante Costa Verde en un dilatado almuerzo y larga sobremesa en la que descubro con claridad muchas facetas de su carácter. Está claro que no es un hombre de apasionamientos viscerales, drásticos y nerviosos, lo cual nos lo retrata como un hombre de consenso que sabe escuchar con paciencia para acabar incrustando en la conversa la precisión de sus ideas. Su facilidad para consensuar es tal que es el único Presidente del Congreso del Perú en la historia que, al final de su mandato, de 180 miembros del Congreso, 179 firmaron una moción de reconocimiento por su gestión. Sólo hubo uno que no la firmó y fue él. ¿Rara avis? Lo es. Veamos el por qué.–¿De dónde le viene el apellido Habersperger?
–Mi abuelo materno, Gustav Habersperger, llegó muy joven y soltero al Perú procedente de Alsacia. Tenía el objetivo de establecer una sucursal de la casa Harth, de París. Aquí conoció a una peruana con la que se casó. Hija de franceses. Se llamaba Rosa Fort y de ahí nació Lola Habersperger, quien a su vez se casó con mi padre, Luis Mendoza Almenara, peruano, quien fue empleado en el Congreso de la República. Soy un peruano de nuestra clase media.