Internacional Se quiebra negociación entre el gobierno y los estudiantes en Chile.
Tensiones Extremas
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Presidente Sebastián Piñera pidió cárcel para los revoltosos. “No hay nada gratis en la sociedad”. |
Después de tres reuniones de los representantes estudiantiles con el ministro de Educación Felipe Bulnes como resultado de la decisión del presidente Sebastián Piñera, las conversaciones para decidir el futuro de la educación en Chile fueron dadas por terminadas. Al examinar los antecedentes del problema, CARETAS (2196) había afirmado que las negociaciones serían trascendentes, “ya sea por sus logros o por sus fracasos.” Si bien es prematuro dar por terminado el proceso, lo cierto es que las tensiones han convertido a la sociedad chilena en una olla a presión que amenaza con explotar.
Las negociaciones se rompieron el miércoles 5 de octubre frente a un impasse surgido en las tratativas, a lo cual se agregó la decisión del gobierno de enviar un proyecto de ley al Congreso, sancionando con penas de cárcel a quienes tomaran por la fuerza colegios o universidades o realizaran actos de vandalismo. El presidente Piñera había señalado que quienes realizaran destrozos deberían responder por ellos, pues “no hay nada gratis en la sociedad.” Y que “no les temblarían las manos” en aplicar penas de prisión a los que incurran en acciones penadas por la ley. La respuesta de los estudiantes fue convocar a una marcha por la Alameda O´Higgins hacia La Moneda, trayecto que no fue autorizado. A pesar de ello, los estudiantes desafiaron la orden y se produjeron graves disturbios que dejaron más de 150 estudiantes detenidos. En Concepción, Talca, Curicó, Valdivia y Valparaíso también se registraron disturbios y se mencionó a 124 estudiantes detenidos. Después de cinco meses de protestas, la tendencia del conflicto es profundizarse.
Paralelamente, el gobierno suspendió la provisión de asistencia alimentaria a los estudiantes que no habían concurrido a clases por haberse plegado al paro, incrementando la presión sobre el movimiento.