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28/Oct/2011
 
 
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Transporte Alternativas futuristas para repensar –y enfrentar– la movilidad urbana del país antes que sea demasiado tarde.

Urgente Equilibrio

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Ciclismo de Altura.- La Kolelinia es el proyecto del búlgaro Martin Angelov para crear una ciclovía elevada, soportada por cableado sólido y cóncavo.

Un atracon espantoso como el del último martes en la Vía Expresa de Javier Prado debiera ser abolido en el futuro gracias a la tecnología. En una Lima futura no bastarán ni trenes eléctricos ni metropolitanos. ¿Buscar una ruta alterna? No: el piloto acelera a toda potencia el vehículo y se dirige al tráfico. De pronto, de las puertas empiezan a desplegarse par de alas y el carro comienza a coger vuelo. Y se eleva, cumpliendo el sueño del auto volador de los Supersónicos.

Ojo: no es otro sueño futurista animado. Se trata del Transition, prototipo de carro capaz tanto de rodar como de volar, de la empresa Terrafugia. Si bien no es capaz de despegar verticalmente, las pruebas de la empresa diseñadora hablan de un vehículo capaz de simular el despegue de un avión y de ser utilizado a la manera tradicional retrayendo las alas. Cuando salga a la venta oficialmente en 2012, requerirá para el despegue de una pista despejada por al menos 518 metros. Lo que faltarán, claro, serán espacios para aterrizar (aunque contará con paracaídas como alternativa). Y unos US$ 279,000 en el bolsillo para comprarse uno y empezar el sueño de aviador urbano.


 


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