
Acho fue escenario de la resurrección taurina de David Mora. Triunfó en la primera de abono.
El Matador que Volvió del Frío
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Mora tiene treinta años a cuestas. Plenitud que le llega en plena madurez. Gran presentación en Acho. |
Si uno va a los toros y se encuentra con un torero de la calidad que actualmente tiene David Mora se queda con la boca abierta. El que un torero con treinta años a cuestas y que ha ido dando tumbos a lo largo de una vida torera esquiva en triunfos y llena de sinsabores haya sido capaz de convertirse en el sumum de la elegancia y del clasicismo en esta última temporada española y francesa lo deja a uno estupefacto. Toreros tardíos en alcanzar la fama absoluta ha habido muchos. Piensen en Paco Ojeda o en el recientemente fallecido Antonio Chenel “Antoñete” que rompió moldes después de aquella famosa faena del toro blanco. El caso de David Mora es todavía más contrapuesto y sorprendente. Fue el gran triunfador de la tarde cortando dos orejas a su primer toro en una de las más clásicas y bellas faenas que se han visto en Acho. Salió a hombros.
Pero vayamos por partes siguiendo la correlación de los toreros. La corrida era de toros colombianos, tres de La Ahumada y tres de San Esteban de Ovejas, muy bien presentados y que denotaron bravura aunque algunos no estuvieran exentos de dificultades como el primero, segundo y quinto, estos dos últimos destinados a Roca Rey que tuvo auténtica mala suerte en el sorteo.