
El caso Chehade, la esgrima entre Favre y Tapia, el proyecto Conga, la división del gabinete ministerial. Actores y actrices. Romance, intriga y suspenso. Y esto recién empieza.
Después de los Cien Días
En alguna cabina de apuntador debe trabajar sin pausa un guionista de culebrones escribiendo día a día los episodios de conflictos inesperados, abruptos amores, embarazosas explicaciones, sacadas de vuelta y quiebres de argumento que hacen la vida pública peruana.
Guiones y guionistas hay muchos. Los bien organizados no solo conocen la estructura general del argumento sino tienen claro el esquema de los capítulos y apenas llenan los detalles. A otros, más improvisados, inexpertos o mal organizados, los alcanzó su argumento y sufren con el de cada día como sufrimos algunos periodistas con el cierre de las notas: sabes dónde empiezas, no dónde terminarás.