Actualidad Con incertidumbre mundial, el manejo de la Economía en los próximos meses no será juego de niños.
Ñaño Nuevo
El titular del MEF, Luis Miguel Castilla, puso el pie en el acelerador para acentuar su anuncio navideño. Advirtió que, a pesar de las persistentes nubes negras de la Economía internacional, el gobierno no cejará en sus metas de incrementar el crecimiento, mantener la estabilidad e impulsar la inclusión social.
“En esto el gobierno no va a claudicar, estamos comprometidos trabajando en ello. Estamos en un momento en el cual tenemos que gastar, tenemos que ponerle aceite a la maquinaria para llevar a cabo una política fiscal contracíclica”.
Castilla dijo observar “con cauto optimismo” el próximo año pero ratificó la buena posición peruana para enfrentar posibles embates. Como paraguas adicional está el anuncio previo del fortalecimiento de la SUNAT, con proyectos de ley incluidos, para alcanzar la meta del 18% de presión tributaria para 2016.
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Castilla y su apuesta contracíclica. |
Tampoco retrocedió en un número de objetivos específicos de la administración de Ollanta Humala: erradicación de la pobreza extrema, reducción de la pobreza al 20%, reducción de la desnutrición crónica infantil y el mejoramiento de la Educación al nivel promedio de la región.
Esto se suma a anuncios recientes como la extensión de la vigencia del fondo de estabilización de los combustibles, que se reflejará en la reducción de las gasolinas más consumidas, de 84 y 90 octanos. También adelantó que en marzo el Ejecutivo enviará un proyecto de ley para reformar el sistema de remuneraciones y pensiones de miembros de las Fuerzas Armadas. Los trabajadores del CAS en el sector público comenzarán a gozar de beneficios sociales (ver más en Mar de Fondo) y también se cumplirá con el segundo tramo del aumento del sueldo mínimo vital, con lo que se cumpliría una promesa de campaña de Ollanta Humala. No quedó claro, sin embargo, si será de S/.75 adicionales, como fue planeado originalmente.
Los anuncios de Castilla no fueron recibidos con entusiasmo por economistas como Jorge Gonzales Izquierdo, que consideró que significarán un mayor aumento del gasto corriente en momentos en que la estrategia representaría un singular riesgo. Antes, personajes como el ex ministro Luis Carranza también opinaron de modo similar.