Entrevistas La terca vena política de Aurelio Pastor. Recién llegado de la selva a Lima no le hizo caso a su padre y se afilió al APRA el primer día de clases.
Lealtad Partidaria
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Limeño de 44 años, Aurelio Pastor vivió su infancia en Tarapoto. Recién a los 16 años regresó a Lima a estudiar Derecho. |
He aquí a Aurelio Pastor (44), un político joven con una trayectoria amplia e importante en su partido, el APRA, al cual se integró desde el primer día que entró en la universidad, sirviéndolo desde entonces a cabalidad y con gran lealtad y eficiencia. Aurelio Pastor está en las antípodas de cualquier veleidad transfuguista, esa moneda corriente que tanto corre desde hace algunos años entre esos políticos que buscan ventajas en una carrera en la cual el cambio de posiciones, curules y pensamientos es el pan de cada día. Terminado el gobierno del APRA Aurelio Pastor se ha refugiado en los cuarteles de invierno de su partido, trabajando para éste y esperando con paciencia la posibilidad de volver a intervenir en la vida pública si consiguen triunfar en futuras elecciones. No tengo la menor duda de su lucidez y por eso creo que su lucha actual está destinada a tratar de modernizar y actualizar el viejo partido de Haya de la Torre para ponerlo en órbita y conseguir crecer doctrinariamente en el afecto y el sentir del pueblo. Estoy en el restaurante Costa Verde con él y me explica, con claridad meridiana, su forma de pensar. Comprueben lo que me dijo.–¿Dónde nació?
–Nací en Lima de padre limeño y abogado. A los 7 años la familia se marchó a vivir a Tarapoto, la patria chica de mi madre y de mis ancestros maternos. Mi padre fue allí a ejercer.