miércoles 18 de septiembre de 2013
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2215

19/Ene/2012
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre TransporteVER
Acceso libre BicentenarioVER
Sólo para usuarios suscritos Economía
Acceso libre InternetVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Acceso libre Fe de ErratasVER
Acceso libre PalabratorioVER
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos China Tudela
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2300
Otras Ediciones Anteriores
 
 

Inicio > Revista

Nacional Hace 7 años se abrió el caño del gas de Camisea y, junto a él, otro que gotea millonarias compensaciones a comunidades indígenas. A ellas llega la luz pero también las sombras del desarrollo.

Los Nuevos MachiguenGAS

5 imágenes disponibles FOTOS 

Ver galería

Llega la luz a Shivankoreni, una comunidad machiguenga que vive literalmente sobre el bolsón de gas de Camisea. Comunidades machiguengas,yines y ashánincas se encuentran dentro de los lotes gasíferos 56 y 88, en parte superpuestos a la reserva Kugapakori.

"Prohibido relacionarse con la población indígena”. Esta advertencia recibe a los visitantes del enorme campamento gasífero de Las Malvinas, una isla autárquica de 2,000 hectáreas con hospital, aeropuerto, gimnasio, cine y karaoke en medio de la selva del Bajo Urubamba.

“Esta fue la condición impuesta por las comunidades indígenas: no querían carreteras ni relación con trabajadores”, explica Fernando Cancino, el jefe del campamento, quien nos recibe en un aeropuerto que acoge dos vuelos chárter diarios con centenares de pasajeros.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista