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Aniversario De Lima: Catarro de Cumpleaños

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La alcaldesa de Lima se retira del Palacio Municipal el jueves 12, tras anunciar participación de tenor Juan Diego Flórez en celebraciones de aniversario.

Con las encuestas en su contra y las iniciativas para revocarla, Susana Villarán arranca un 2012 definitorio.

Desde el impresionante escenario montado al centro de la plaza mayor, los artistas daban vivas a la alcaldesa Susana Villarán. “Recién estamos comenzando”, arengaba la integrante del Ballet Folclórico Municipal de Lima, no en referencia al espectáculo que arrancaba, sino a la ya vapuleada gestión edil.

Y es que, a pesar de la ruidosa y multitudinaria celebración, el cumpleaños de Lima no le trajo regalos a Villarán.

A pesar de los ajustes realizados en su equipo y estrategia (CARETAS 2214), la última encuesta de Ipsos-Apoyo publicada el domingo 15 con un margen de error del 5%, señala que su nivel de aprobación cayó de 19% a 16% y, lo que debe preocuparle más, que el 60% de los limeños se declara a favor de la revocatoria.

“Tenemos un problema enorme porque no hay carteles que digan ‘Susana’ en el transporte público”, admitió el fin de semana la regidora Marissa Glave. El mea culpa intenta espantar el fantasma de la revocatoria al afirmar que no existen problemas de fondo en la administración, sino que fallaron, según Glave, en “contrarrestar una campaña de ataque”.

Algo hay de cierto. Pero la autocrítica oculta que se perdió tiempo valioso con un equipo que se desorganizó demasiado rápido y confundió las claves de su victoria, con muchas voces discrepantes y una burgomaestre que caía en el error de opinar en materias que van más allá de un cargo que de por sí ya es bastante demandante.

CARETAS ha señalado otros problemas como el de la proliferación del graffiti a vista y paciencia del municipio. Lo que para unos puede significar un derroche de creatividad, para muchos otros es síntoma de indolencia y abandono.

De otro lado, la comuna ha trabajado en zafarse de los organismos internacionales para convocar sus licitaciones, que es un método cuestionado por obstaculizar la fiscalización de los organismos nacionales de control. Y es que aunque la ejecución presupuestal de Villarán no la deja mal parada (55.9%) en comparación con sus predecesores, las cifras de popularidad sí.

En 1996, Alberto Andrade cerraba su primer año de gestión con una sólida aprobación de 69%, mientras que Castañeda iniciaba el 2004 con un más que saludable 67%. Ambos, además, lograron la reelección.

Poco se recuerda que, así como Villarán criticó a su popular predecesor, al principio éste fue implacable con Andradre. Incluso para abandonar proyectos tan simbólicos como el de la Casa del Alcalde y retrasar durante años la puesta en marcha del sistema de El Metropolitano.

¿Entonces por qué la diferencia? Salta a la vista que Andrade y Castañeda, ninguno de grandes dotes oratorias, eran las cabezas visibles de proyectos concretos. El hombre de Somos Perú bregó arduamente por la exitosa remodelación del Centro de Lima, con el epicentro de la Plaza Mayor, mientras que en su primer año Castañeda ya había construido 245 de sus efectivas y también “vendedoras” escaleras solidarias.

La punta de lanza de la gestión de Villarán es la reorganización del caótico transporte público (CARETAS 2214). Un problema tan grande que no se soluciona con cemento y que implica más bien estudios y planeamientos que poco la ayudan a mantener una línea de flotación estable. Con todo, si algo se desprende de los focus groups realizados recientemente por encargo de la comuna, es que incluso los limeños que no la ven con muy buenos ojos podrían perdonarle todo lo demás si pone en cintura el despelote de combis y taxis.

30 AÑOS DE DEMOCRACIA

Con todos sus grandes problemas, Lima ha pasado por una asombrosa evolución, con crecimiento y desarrollo innegables. Especialmente desde que en 1981 las riendas de la ciudad retornaron al gobierno democrático. Ello no se interrumpió ni con los fallidos intentos del fujimorismo por capturar la administración de la capital.

En las tres últimas décadas la población casi se ha duplicado, pasando de los 4.8 millones a un estimado de 8.5 millones para este año.

“Lo significativo es que ha bajado la migración y ha crecido el crecimiento vegetativo, de 150 mil a 160 mil habitantes por año”, señala Jorge Ruiz de Somocurcio, arquitecto, urbanista y ex regidor municipal.

Este crecimiento es claro en la periferia, donde se ha urbanizado 20 mil hectáreas. “Si bien en los 80’s empezaban a aparecer tímidamente los conos, ahora estos se han consolidado como centros”, señala. “Lima es considerada una ciudad policéntrica. La mitad de la PEA trabaja en estos sitios. Necesitamos pues un sistema metro que integre estas Limas y hagan de ella una ciudad articulada”.

Eduardo Orrego fue en 1981 el primer alcalde electo desde el golpe militar de Velasco en el ’68. Es recordado por crear Polvos Azules en un primer intento de ordenar a los ambulantes del Centro pero, según Ruiz de Somocurcio, su mayor virtud fue pensar en planes y conseguir un préstamo a largo plazo del Banco Mundial.

Alfonso Barrantes, ‘Frejolito’, fue el primer alcalde proveniente de la izquierda electo en América Latina. “Tuvo la virtud de concertar con la oposición, hablar con la población y comenzar la descentralización urbana. Trabajó corredores viales como el de la Av. Brasil y los programas municipales de vivienda y el vaso de leche”, resalta.

Jorge Del Castillo y Ricardo Belmont tuvieron que trabajar sin créditos extranjeros tras el colapso de la segunda mitad de los 80’s, lo que explicaría en parte su pase sin pena ni gloria por el sillón municipal.

“Andrade devolvió la dignidad de Lima a los limeños. Les dio un sentido de orgullo y pertenencia por el centro histórico y priorizó la destugurización urbana”, explica el arquitecto, quien fuera su colaborador. “Además, para mí, con Andrade comienza la caída de la dictadura al vencer a Jaime Yoshiyama, el delfín de Fujimori”.

Antes de irse dejó listo un proyecto por US$ 80 millones con el BID, que aunque fue dejado de lado, atrajo la mirada de inversionistas privados.

Castañeda aprovechó esas inversiones, y en el plano positivo, Ruiz de Somocurcio le atribuye “el acierto de los hospitales solidarios, una política social de salud y los parques zonales”. Añade que su falta de concertación fue el punto más flojo. “Construyó bastante, pero fue como poner a Graña y Montero de alcalde”.

Diferencias políticas aparte, de los cinco proyectos que dejó con expedientes listos, tres se ejecutaron por la actual administración (Costa Verde, La Herradura y ampliación de la Av. Canadá). Se inauguraron tres hospitales de la solidaridad y se trabajó en la licitación de 300 escaleras.

Como suele suceder en los cambios de administración, el ruido político es más estridente que las sanas continuidades técnicas.

Hoy Lima es la sétima ciudad más propicia de América Latina para atraer inversiones según la Universidad de Rosario. La revista América Economía la incluye en su top 10 de ciudades para hacer negocios en la región.

Según el INEI, su índice de pobreza pasó de 30.9% en 2004 a 14.1 % en 2009, y aunque la pobreza extrema sea del 0.2%, aún quedan problemas serios por afrontar. Alrededor de 2 millones de viviendas se encuentran ubicadas en zonas de riesgo, lo que incluye laderas de cerros, y aproximadamente una de cada cuatro viviendas no tiene abastecimiento regular de agua. Ostenta también el triste récord del mayor porcentaje de tuberculosos en el país.

Susana Villarán mantiene la sonrisa y ha asegurado que no responderá más sobre los intentos de revocarla, sino que dedicará su tiempo a realizar obras. 2012 se perfila como el año que decidirá el conjunto de su gestión. Vale recordar que una baja popularidad ofrece también un techo alto para crecer. (Israel Guzmán)

El Plan Pease Henry Pease, ex congresista y ex teniente alcalde de Lima, trabaja desde noviembre del año pasado en el Plan de Desarrollo Concertado de Lima, que en sus palabras, “será una herramienta para definir como se desarrollará Lima a largo plazo”. Además de recoger y cruzar la data existente, se ha reunido –iPad en mano– con 20 alcaldes distritales para recoger sus preocupaciones, que junto con 19 focus groups y 60 entrevistas a profundidad hechas a ciudadanos, conforman la base cualitativa para plantear propuestas concretas. Los planes de los alcaldes postulantes no elegidos también son revisados, y en pro de la concertación, espera reunirse también con empresarios de la Cámara de Comercio y otros gremios interesados en dar su opinión. Entre abril y agosto se realizarán cuatro megaeventos interdistritales de un mes de duración en las cuatro áreas (norte, sur, este y centro) alrededor de las cuales se plantea el desarrollo de la capital. La idea es escuchar a todos los ciudadanos para trabajar sus preocupaciones en mesas de debate técnico. La propuesta final debe estar lista para noviembre.

Lima Chillona

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Las celebraciones por el aniversario de Lima, que arrancaron el martes 17 para recibir la medianoche, no solo representaron la algarabía de una celebración, sino un exceso de entonación. Cajones, guitarras y cantos en un concierto tras otro en la Plaza Mayor significaron una bulla infernal y topes de 137.6 decibeles, equivalentes al sonido emitido por una turbina de avión y superiores al límite de tolerancia recomendado por la Organización Mundial de la Salud, que es de 65 dB. Más aún, el considerado ‘umbral del dolor’ acústico está alrededor de los 120 dB. Que sea una alcaldesa quien someta a los vecinos a esta agresión acústica es doble ofensa.


 


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