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Entrevistas La frondosa vida interior y sólida pasión por la actuación de la promisoria actriz Karina Jordán.

El Laberinto de Jordán

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Karina Jordán nació en Lima de madre arequipeña y padre con ascendencia italiana. Pueblo Libre fue su barrio infantil.

Karina Jordán (26) es una de las actrices jóvenes más promisorias con que cuenta la escena y la televisión peruana. Me llama la atención la lógica frescura, carisma, simpatía e ingenuidad de sus pocos años enfrentada al torbellino mental de sus análisis constantes en pro de una carrera profesional exitosa. Lucha consigo misma para corregir sus propios errores y ha aprendido, como ella misma lo confiesa, a perdonarse para luego poder perdonar a los demás. Ha batallado sin parar desde que ingresó a la Escuela de Teatro de La Católica bajo la batuta de Alberto Isola, recorriendo en poco tiempo un nutrido y largo camino profesional con 18 obras de teatro, 2 musicales, 5 series televisivas y 1 telenovela. Debería estar relajada (cosa que busca) y sin embargo vive afectada por los vaivenes que le proporcionan los fantasmas de su cerebro, que la conminan a una constante vigilancia para lograr una madurez profesional y emocional que, por sus pocos años, todavía le falta alcanzar. La tengo a mi lado en el restaurante Costa Verde y se lanza a hablar mostrando una gran verborrea en su conversación conmigo. La entrevista toma a veces sesgos freudianos. Compruébenlo.

–¿Orígenes?
–Nací en Lima. Mi madre, Nilda Manrique Martínez, es arequipeña. Mi padre, Hernán Jordán De Vivero, es descendiente de italianos por parte de padre y madre.

–Perdone, el apellido Jordán no es italiano.
–El abuelo de mi abuelo se llamaba Agostino Vincenzo Giordano Sciaiguato, pero castellanizó el apellido al llegar al Perú. Siempre viví en Pueblo Libre y hace un año que vivo con mi mejor amiga, la actriz Carolina Cano, en un departamento de Miraflores. Los dos, mi padre y mi madre, son de carácter fuerte. A mi madre cuando la buscas, la encuentras. Es muy dulce pero tiene su genio. Quizá ese carácter fuerte de mis padres lo he heredado yo, ya que pongo mucho énfasis en todo lo que hago y soy hiperactiva.


 


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