jueves 3 de septiembre de 2015
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 
Edición 2268

31/Ene/2013
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre ActualidadVER
Acceso libre InternacionalVER
Acceso libre PolíticaVER
Acceso libre Medio AmbienteVER
Acceso libre EconomíaVER
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Acceso libre CulturaVER
Acceso libre GastronomíaVER
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Acceso libre Conc. CanallaVER
Sólo para usuarios suscritos Quino
Sólo para usuarios suscritos Olor a Tinta
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Nicholas Asheshov
Sólo para usuarios suscritos Harold Forsyth
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2401
Otras Ediciones Anteriores
 
 

 

Inicio > Revista

Chinchero, el Aeropuerto en las Nubes

chinchero-2
Desde una repisa oficial polvorienta, los burgueses del Cusco están creando una pesadilla billonaria, el aeropuerto de Chinchero. El macizo de Chinchero está dominado por una joya de iglesia colonial construida sobre un palacio incaico y terrazas, mirando hacia abajo a un pueblo indígena que fue el escenario de la película clásica de 1971, “The Last Great Picture Show” de Peter Fonda y Dennis Hopper. Tejedoras indígenas y sus hombres agricultores son hoy en día los herederos de dos mil años de tradición. Todo esto será destruido el día que lleguen las excavadoras y los volquetes. Serán observados por los nobles y tristes picos nevados, a pocas millas de las cordilleras más arriba de Machu Picchu. Los habitantes de Chinchero lo saben. Todo el mundo en Cusco lo sabe. La mayoría sabe, también, que ni se necesita el aeropuerto, aún cuando, en las palabras de Roger Valencia, el mejor guía del Cusco y un ecologista establecido, sea “correctamente manejado”.

Pero los gobiernos municipales y regionales del Cusco y Urubamba, del cual Chinchero es un distrito, sufren todavía de una ineficiencia de Tercer Mundo, con una tradición arraigada de corrupción. No es por falta de dinero, Cusco recibe cientos de millones de dólares de las regalías del gas de Camisea, y el turismo está en auge.

Pero las carreteras y pistas abarrotadas son de construcción pobre y mal diseñadas. Los tres puentes de alto tránsito en el Valle Sagrado han colapsado. El río Vilcanota deja vergonzosos despojos de plástico, desagüe y químicos en su recorrido por Machu Picchu. El anterior presidente de la Región Cusco está en la cárcel por robo y el actual alcalde de Urubamba fue destituido por las autoridades por corrupción, y aún así fue inmediatamente reelegido. Olvídese del Ministerio de Cultura, el otrora Instituto Nacional de Cultura, cuya oficina de Cusco es un monstruo de 3,000 funcionarios. El Ministerio del Ambiente es una mariposa que aletea por aquí como en el resto del país, lejos de proteger el patrimonio. Esta es la gente que ha alentado el crecimiento ilegal de Machu Picchu pueblo, Aguas Calientes, hogar de oportunistas y especuladores.

El INC ha visto, o peor aún, ha supervisado la casi destrucción de Ollantaytambo. Este otrora pueblo noble incaico construido de piedra se ha convertido en un estridente atolladero de transporte turístico y camiones pesados desde que se le permitió a Perurail convertir la pequeña estación rural en el terminal para millones de turistas rumbo al Santuario.

El Banco Mundial y el gobierno de Finlandia se han lavado las manos de sus proyectos de Salvemos el Vilcanota y Salvemos Machu Picchu.

Como si importara, pero el aeropuerto es un desastre financiero, una estafa, para los 12,000 habitantes de Chinchero. En un acuerdo hecho entre gallos y medianoche a comienzos de año, se entregó S/. 138 millones a un grupo de menos de 3% de los habitantes de Chinchero. Eso es todo. Eso es todo lo que Chinchero recibirá por ser destruido. El plan está tan mal diseñado que este efectivo de 138 millones de soles ha sido entregado a 426 personas, los suertudos dueños de las 350 hectáreas, de las 70,000 que hay en el distrito, donde se construirá la pista de aterrizaje.

Esto es la comunidad de Yanacona que, unos dos días después que recibiera el dinero del Gobierno Regional, fue tomado por Humberto Huamán, quien ganó con 326 votos contra 325 votos. Humberto acababa de ser sentenciado a cuatro años de prisión suspendida, por problemas que tuvo como alcalde de Chinchero hace tres años. Huamán es miembro de Tierra y Libertad. Estará ayudando a la gente de Yanacona a repartir S/. 11 millones de fondos comunales. La mitad de los propietarios en Yanacona, a pesar de la ganancia inesperada de S/. 138 millones, votaron en contra. “Ninguno de los viejos quería vender”, dice el alcalde de Chinchero, Juan Carlos Gómez, un inteligente joven de 32 años que vive en Chinchero y que está tratando de salvar lo que puede de su pueblo.

El aeropuerto actual del Cusco, a 3,300 metros de altura sobre el nivel del mar, está ubicado en 240 valiosas hectáreas. Servirá una docena o quizás hasta 20 años más con unas extensiones modestas a la pista de aterrizaje y las instalaciones de operaciones, me cuentan los funcionarios de Corpac. Ya han comprado las luces para vuelos nocturnos.

En cambio, Chinchero está a 400 metros aun más alto, una diferencia considerable en estas alturas. Esto quiere decir que Chinchero no podrá recibir vuelos directos de Estados Unidos y menos aún de Europa.

Durante las lluvias entre diciembre y abril, Chinchero está entre las nubes. Tengo que usar las luces altas cuando manejo por Chinchero en mi camino a Cusco. Casi todas las noches la temperatura baja a menos cero y hay granizadas 150 días al año.

La Pampa de Anta, varios cientos de metros más abajo, y 20 minutos más cerca al Cusco, es una opción mucho menos dañina y uno podría aterrizar un avión mañana, que no es el caso de los campos ondulantes de papas de Chinchero.

Antes que entren a la carrera a un desastre en Chinchero, que no es urgente, alguien debería solucionar el hacinamiento de Machu Picchu, que es hasta peor de lo que las computadoras oficiales registran.

El alcalde Juan Carlos Gómez viene de otro cuño al de las autoridades actuales de Cusco y Urubamba. Es alegre, estudioso y un experimentado político y administrador que habla sin reparos sobre una solución razonable a un problema imposible.

Dice Gómez, “Le he pedido al Primer Ministro y otros miembros del gabinete a formar una comisión del más alto nivel para tratar de asegurar que los recursos ecológicos y las tradiciones culturales de Chinchero sean protegidos”.
Y añade “En el Cusco, nadie quiere hablar conmigo”. (Por: Nicholas Asheshov)

 


anterior

enviar

imprimir

siguiente
Búsqueda | Mensaje | Revista