Chinchero, el Aeropuerto en las Nubes
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Desde una repisa oficial polvorienta, los burgueses del Cusco están creando una pesadilla billonaria, el aeropuerto de Chinchero. El macizo de Chinchero está dominado por una joya de iglesia colonial construida sobre un palacio incaico y terrazas, mirando hacia abajo a un pueblo indígena que fue el escenario de la película clásica de 1971, “The Last Great Picture Show” de Peter Fonda y Dennis Hopper. Tejedoras indígenas y sus hombres agricultores son hoy en día los herederos de dos mil años de tradición. Todo esto será destruido el día que lleguen las excavadoras y los volquetes. Serán observados por los nobles y tristes picos nevados, a pocas millas de las cordilleras más arriba de Machu Picchu. Los habitantes de Chinchero lo saben. Todo el mundo en Cusco lo sabe. La mayoría sabe, también, que ni se necesita el aeropuerto, aún cuando, en las palabras de Roger Valencia, el mejor guía del Cusco y un ecologista establecido, sea “correctamente manejado”.
Pero los gobiernos municipales y regionales del Cusco y Urubamba, del cual Chinchero es un distrito, sufren todavía de una ineficiencia de Tercer Mundo, con una tradición arraigada de corrupción. No es por falta de dinero, Cusco recibe cientos de millones de dólares de las regalías del gas de Camisea, y el turismo está en auge.