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Un recorrido por la glamorosa vida de la actriz, escritora de cuentos para niños y divertida esposa del embajador brasileño.

Erika Stockholm: La Embaixatriz de Madrid

8 imágenes disponibles FOTOS 

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Ubicada en el barrio de Chamberí, la embajada de Brasil en Madrid es un precioso palacio mandado a construir en 1880. La sala rosa es lugar de encuentro de presidentes, intelectuales y grandes deportistas, antes de pasar al suntuoso comedor.

Moscú, Brasilia, Madrid… El itinerario de vida de Erika Stockholm, la actriz y escritora peruana, se volvió cosmopolita al casarse con José Veigas Filho, encantador embajador de Brasil, a quien conoció por una llamada telefónica equivocada cuando estaba destacado en nuestro país. En Moscú vivió en una “casa” con más de 15 habitaciones que ocupaba toda una manzana.

Para mudarse a Brasilia (cuando José Veigas Filho, su esposo que le lleva 26 años, fue nombrado ministro de Defensa por Lula) tuvo que convertir en rehenes a los encargados de la mudanza. Agarró las llaves, cerró la mansión y atrapó dentro a los cargadores rusos para que terminaran a tiempo, como le habían prometido. “¡No los dejaré salir hasta no ver todo embalado, aunque tengan que amanecerse!” Se los dijo en ruso, idioma que aprendió en un año de intensos estudios en la Universidad de Moscú, dejándolos más helados que de costumbre. Así es Erika Stockholm decidida, activa y supercumplida, aunque esté haciendo mil cosas a la vez.

Ahora, con su marido José, sus dos hijas y su inquieto pooddle vive en España, en una de las embajadas más elegantes de Madrid. Al entrar uno siente estar en el Museo del Prado: bustos en mármol de emperadores romanos, imágenes delicadamente esculpidas, alfombras de la Real Fábrica de Tapices, firmadas por Gabino Stuyck de la dinastía Stuyck, ¡imposibles de mandar a lavar! Es un placer recorrer la saleta rosa, deleitarse con los cuadros con figuras chinas del XVII del salón verde o descubrir los diseños de los grandes tapices de gobelino del comedor, flanqueados por columnas en mármol con capitel y base en bronce.

–¿Qué sientes de vivir en una especie de palacio en pleno centro de Madrid?
–¡Ja, ja, ja! ¡No es un palacio! Es una casona del siglo XIX. Es muy agradable vivir en pleno centro. Me voy a pie a todas partes, tengo todo cerca: el Parque del Retiro, museos, galerías, tiendas...

Y claro, también está a unos pasos de Chueca, el barrio gay de Madrid, y como todo lo gay, de vanguardia. Divertidas placitas, bares, restaurantes y exclusivas tiendas con objetos de diseño que Erika recorre en busca de turbantes, estrafalarios zapatos u otros implementos que le servirán para caracterizar a la excéntrica y muy contemporánea mamá de Albertina, personaje que interpretará en julio en Lima. Se trata de la obra de teatro “Albertina y las zapatillas de lana”, inspirada en el segundo cuento para niños que escribió y que ha sido reeditado dos veces. Así, mientras ensaya a distancia, estudia diseño interior, recorre galerías, tiendas y museos madrileños, en su rol de embaixatriz de Brasil está siempre organizando reuniones.

–Debe ser muy activa tu labor como esposa del embajador de Brasil.
–En estos años he conocido a gente interesante, como por ejemplo a Boris Sparsky, campeón mundial de ajedrez, que estuvo en nuestra casa en Moscú, a Gorbachov, que también fue a visitar al presidente Fernando Enrique Cardoso. Me acuerdo que también en la época en que vivíamos en Moscú recibimos a Paulo Coelho, le hicimos un cóctel. Vino el doble de gente de lo previsto. Las mujeres se alocaban para que les firmara un ejemplar de su libro. Una se desmayó y otra le pidió que le autografiara una edición pirata. Hubo de todo un poco...

–¿Y en Madrid?
–En Madrid hicimos un cóctel para Ronaldo. Invitamos a 300 personas; vinieron 500. El único que no llegó a la hora fue el propio Ronaldo, que llegó cinco horas tarde por filmar un comercial en el estadio. Los invitados se quedaron, sin embargo, hasta que llegó la estrella. ¡Cosas de divos!

–¿Te has reunido alguna vez con la Reina de España, Letizia o el guapo príncipe?
–El príncipe Felipe y doña Letizia viajaron a Brasil el año pasado y nos invitaron a ir con ellos a Bahía, en su avión. Cenamos con ellos en el pequeño comedor que hay en el avión, y la nave se sacudía de arriba abajo en medio de las turbulencias, pero nadie perdió el tenedor, ¡gracias a Dios! Parecía que estábamos en el restaurante más elegante de Madrid. Se notaba que el príncipe Felipe y la princesa Letizia son una pareja que se quiere mucho. Los príncipes no tienen nada de snob. En Bahía se realizó un verdadero festival para la visita y los príncipes estaban felices marcando el ritmo en el Candeal, con el sonido de los tambores de Carlinhos Brown. Al rey Juan Carlos y a la reina Sofía también ya los conocimos. La reina nos recibió en su casa, muy gentil.

–¿Sientes que ser actriz te ayuda en tu nuevo papel de embajadora?
–Son dos cosas distintas, pero ser actriz siempre sirve para todo.

–Aprendiste ruso en la Universidad de Moscú, ahora estudias diseño interior en una prestigiosa escuela de España. Cuenta sobre esta nueva experiencia en tu vida.
–No me gusta estar parada, aunque ya tenga mucho trabajo entre la embajada, los cuentos infantiles y ahora el diseño interior. Cuanto más ocupada me encuentre mejor divido mi tiempo y mis prioridades. Organización es la clave. El arte me interesa cada vez más y la literatura sobre todo. Aquí en España, Santiago Roncagliolo está en efervescencia. Y la última novela de Alonso Cueto “La hora azul”, que me conmovió, y que es una novela importante, está en todos los escaparates. Y Javier Ponce Gambirazio, que también es peruano, autor de “Un Trámite Difícil” y “Una Vida Distinta”, surge con fuerza por aquí.

¡Un Nuevo Cuento y al Teatro!

Organización es realmente la clave de Erika Stockholm, quien comenzó bien chiquita filmando comerciales para luego convertirse en la malvada Yvette, de la telenovela Carmín. En esa época estaba en el colegio San Silvestre y por orden de la directora tenía que quedarse en los recreos encerrada en el salón para no alborotar al resto de las alumnas, que la perseguían pidiéndole autógrafos. Ahora esas chicas son mamás encantadas de leerles a sus hijos los divertidos cuentos para niños que Erika escribe y Andrea Paz ilustra.

Siempre en mil cosas, entre viajes, embalajes y mudanzas, escribió su tercer cuento “Capitán, el perro marinero” y ya firmó contrato con Editorial Planeta. Andrea Paz está lista para empezar a dibujar y la idea de Sergio Vilela, flamante editor de Planeta Perú, es presentarlo en la Feria de Libro que se realizará en julio, aprovechando que Erika viene a montar su obra y actuar en el Teatro Británico.

–Estarás contenta de ir a Lima a hacer teatro y presentar tu nuevo cuento.
–Ya falta poco para que sea julio y esté otra vez en el teatro haciendo “Albertina y las zapatillas de lana”. Por el lanzamiento del cuento, en el 2005, montamos la obra dirigida por Simonetta Vella e hicimos una única función para invitados. El público aplaudió de pie. La acogida fue tan buena que nos quedamos con sabor a poco.

–¿De ahí la idea de hacer una nueva temporada?
–Sí, estaremos todos los sábados y domingos de julio y agosto en el Teatro Británico. Vamos a traer al teatro a niños que nunca hayan asistido a una pieza teatral, ya sea por escasos recursos o porque su situación no se lo permite (niños huérfanos), además estará abierto para el público en general. Nuestro proyecto se llama ¡Al teatro por primera vez! Estoy entusiasmada con la idea. Uno nunca se olvida de su primera ida al teatro, es parte del aprendizaje.

-Al volver a verte o leer sobre ti, muchos comentarán nuevamente: “Se casó con un viejo”, por los años que te lleva José.
–¡Ja,ja,ja!...¡Supongo que quienes comentan, serán jóvenes! Ojalá que cuando sean viejos tengan alguien que los quiera. ¡¿Por qué tanta inseguridad con respecto a la vejez?! La experiencia ayuda a abrir la cabeza. Y, si son personas cultivadas, los años pueden convertirlos en los mejores maridos del mundo.(Escribe desde Madrid Caterina Vella / Fotos: Mario Martín)

Producción: Karine Charbonneau / Maquillaje: Baltasar Gonzales, maquillador Senior España, para M.A.C. / Asistencia: Ivana Bravo Room Service Producciones, Madrid.


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