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Para fortalecer el "músculo olvidado" y combatir la incontinencia urinaria.

Control de Riegos

Para reirse de las urgencias, ejercicios de fortalecimiento pélvico.

La gran mayoría de mujeres lo oculta, se aísla y deprime, otras lo asumen como una molestia propia del avance de la edad y por tanto no lo consultan con su médico a pesar que existen tratamientos efectivos que mejoran la situación.

Son los trastornos del suelo pélvico que van de la mano con el sexo femenino complicando su vida social y son motivo de vergüenza e incomodidad.

Urgencia por orinar, pérdidas involuntarias o dificultad para retener los gases son algunos de los síntomas que se originan por el debilitamiento de los músculos encargados de dar soporte a la vejiga, el útero y el recto.

Según la edición de marzo de la revista Obstetrics&Gynecology, un estudio realizado por investigadores del Kaiser Permanente, una red sanitaria de California, Estados Unidos, reveló, entre otras conclusiones, que la edad no es un factor condicionante del problema. La muestra de 4,000 mujeres tenía entre 25 y 84 años de edad, el 80% eran madres.

La cafeína, uno de los alimentos a evitar.

“Uno de los mitos es que solo afecta a las mujeres de edad avanzada, pero lo cierto es que es una condición extremadamente prevalente y debilitante”, explica el Dr. Karl Luber, uroginecólogo y coautor de la investigación.

Arnold Kegel, ginecólogo norteamericano, desarrolló en 1948 unos ejercicios para fortalecer los músculos del suelo pélvico, especialmente el pubococigeo al que llamó ‘el músculo olvidado’ por la falta de atención que los médicos le brindan. “Solo se acuerdan de él cuando la mujer presenta problemas después del parto”, señaló en 1956 a la revista Time.

En efecto, entre los factores que condicionan la aparición de los problemas del suelo pélvico están el embarazo, los partos vaginales (especialmente aquellos que se complican), el estreñimiento y las infecciones urinarias.

La primera línea de intervención para prevenir y mejorar las manifestaciones del suelo pélvico está en manos de las propias mujeres. Elegir una dieta libre de cafeína, gaseosas, condimentos, ácidos y alcohol; evitar el sobrepeso, la obesidad y hacer ejercicios para fortalecer los músculos pélvicos, suelen mejorar en un 70% los trastornos leves, evitando que el malestar progrese.

En el caso de las embarazadas se aconseja realizar ejercicios que fortalezcan los músculos de la pelvis para obtener un mejor control de los mismos y prevenir la incontinencia.

El siguiente abordaje está en manos de los médicos pero mitos como el que perder la orina es normal, que es un mal que hay que soportar o el pudor, contribuyen a que la incontinencia y otras patologías del suelo pélvico permanezcan ocultos y sin tratamiento, alterando la calidad de vida, la autoestima y deteriorando la vida sexual femenina. (Ruth Lozada)

Los Ejercicios

- Ayudan controlar los músculos pélvicos si el problema se ataca en fase temprana: mujeres que se orinan a gotitas cuando estornudan, ríen, cargan peso o hacen ejercicio físico. Se pueden realizar en cualquier momento (manejando, cocinando o viendo televisión), sentada, de pie o acostada. Se trata de apretar a halar hacia adentro los músculos pélvicos como si se estuviera tratando de parar el flujo de la orina. Mantener el apretón 10 segundos y luego descansar 10 segundos. Repetir 3 y 4 series de 10 contracciones cada una, todos los días.

Dónde Ajustar

- No todas pueden identificar y aislar los músculos del suelo pélvico. Requiere paciencia y constancia porque la gran mayoría contrae los músculos del abdomen o de la cadera lo que pueden empeorar la condición. Un método consiste en tratar de parar el flujo de orina durante la micción contrayendo los músculos. Se debe repetir esta acción varias veces hasta que se reconozca la sensación de contraer los músculos correctos. Si se realiza una práctica regular pero sin excesos, la mejoría se observa después de 6 semanas a tres meses.


 


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