Sociedad Juana Conde
Hay cosas que de tan malas se vuelven buenas. Tal paradoja, presente en las cosmovisiones circulares del mundo, es la misma que la precisa sabiduría popular sugiere en la frase multiuso
todo da vueltas. Su espiral sin fin ni comienzo, figura perfecta que se repite en las constelaciones y en las caracolas marinas, es la metáfora holística que da razón y sentido a una nueva sociedad secreta limeña, la
Sociedad Oceanogastronómica Juana Conde. Esta se reúne aleatoriamente una vez por semana, evitando muchedumbres y aspavientos que pudieran dar aviso sobre la necesaria discreción en torno a su existencia. Lo que aquí hago es una infidencia.