jueves 2 de septiembre de 2010
Edición 2063

29/Ene/2009
 
 
Secciones
Acceso libre Nos Escriben ...VER
Acceso libre CorrupciónVER
Acceso libre SeguridadVER
Acceso libre EconomíaVER
Sólo para usuarios suscritos Mar de Fondo
Acceso libre Ellos&EllasVER
Acceso libre UrbanismoVER
Sólo para usuarios suscritos Cultura
Sólo para usuarios suscritos Caretas TV
Sólo para usuarios suscritos El Misterio de la Poesía
Sólo para usuarios suscritos Bienes & Servicios
Columnistas
Sólo para usuarios suscritos Lorena Tudela Loveday
Sólo para usuarios suscritos Raúl Vargas
Sólo para usuarios suscritos Augusto Elmore
Sólo para usuarios suscritos Luis E. Lama
Sólo para usuarios suscritos Gustavo Gorriti
Sólo para usuarios suscritos Quino
Sólo para usuarios suscritos Alfredo
Sólo para usuarios suscritos Luis Freire
Suplementos
Acceso libre Bco. FinancieroVER
Ediciones
anteriores


Última Edición: 2145
Otras Ediciones Anteriores
 
 
Usuarios
e-mail:
Contraseña:
¿Olvidó su contraseña?
 
Sitio WebEdición Impresa
 
InstruccionesHáganos su Página de InicioAgréguenos a sus Favoritos
 
 
 

Inicio > Revista

Monolitos

Víctor Castro invita a ver su escultura social en los altos de Larcomar.

Víctor Castro es un artista mexicano que radicó en España antes de venir al Perú. Al instalarse entre nosotros comenzó a hacer exposiciones escultóricas que mostraban un camino radicalmente distinto al acostumbrado en Lima. Eran piezas que en cierto modo recordaban al Richard Serra de los comienzos, pero sin tener ninguna relación decidida con él. Más reciente fue la sobresaliente estructura de madera con líneas fosforescentes que presentara en la primera exposición que hizo el MAC de Barranco.

Desde hace más de un año Víctor Castro se ha convertido en un “recolector” y no era extraño ver las bolsas colgadas en la que se solicitaba al público depositar allí las tapas de las gaseosas. La tarea fue titánica, pero valió la pena hacerlo, porque el resultado es una obra que constituye todo un espectáculo en los altos de Larcomar. Grandes contenedores transparentes, que muestran en su interior de miles de pedazos de plásticos multicolores que promueven la reflexión: Si un artista colocando bolsas en sitios muy puntuales para recoger su material ha sido capaz de conseguir una cantidad tan enorme, no es difícil imaginar la descomunal capacidad de desperdicio que somos capaces de arrojar, malogrando más el desastroso ambiente en el que habitarán nuestros hijos y nietos.


 


anterior

enviar

imprimir

siguiente