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El Champán Inmortal

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Sólo quedan dos botellas de Perrier-Jouët - Vintage 1825, reconocido por el Libro Guinness de los Récords como el más antiguo champán en el mundo.

Hemos escuchado muchas veces que los vinos mueren, pero siempre hay la excepción a la regla. El champán no escapa a la regla, pero ¿cuánto puede vivir esta bebida? Una pregunta muy difícil de responder. ¿Acaso es inmortal? La
casa Perrier-Jouët ha demostrado que puede serlo. Y es que recientemente se abrieron botellas que datan de 1825 en adelante y... ¡estaban vivas! En una cena degustación en Reims (Champagne) se invitó a las doce mejores narices del mundo: tres ingleses, dos franceses, dos japoneses, un americano, un chino, un finlandés, un italiano y un sueco.

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Nunca antes en el mundo se había hecho un despliegue tan extraordinario dedicado al champagne. En ese cónclave se abrieron botellas de añadas excepcionales, que fueron las siguientes: 1825, 1846, 1858, 1874, 1892, 1906, 1911, 1928, 1952, 1955, 1964, 1971, 1975, 1976, 1982, 1985, 1995, 1996 y 2002. Tras la degustación, Oliver Cavil, director de comunicación de la casa Perrier-Jouët y organizador de la cena, dijo: “Solo quedan dos botellas de este año (1825)... y no será mañana que se van a abrir”. ¿Pero cuánto cuesta una de estas botellas? Qué mejor respuesta que la opinión de Serena Sutcliffe, directora del departamento de vinos de Sotheby’s, que dijo que es imposible ponerle un precio a esta botella, ya que jamás se había visto algo parecido. Ya antes se habían probado champanes con mucha edad, como por ejemplo el Heidsieck Monopole 1907, encontrado en un barco hundido. Pero lo excepcional ahora es la gran cantidad de botellas y el despliegue de tantos especialistas juntos.

La primera pregunta es: ¿estaban bebibles? Según las opiniones de absolutamente todos estos expertos, no solo estaban bebibles sino que estaban espectaculares. Realmente fascinantes. Con esto quedó demostrado que el champán no solo se puede guardar sino que, como los mejores vinos y algunas personas, se puede volver absolutamente mágico al envejecer. (Escribe: Cristina Vallarino)

Ojo al Vino


Las pocas botellas que siguen “vivas” mucho tiempo después de haber sido embotelladas, han estado en condiciones especiales. No se crea que porque un vino ha estado guardado años en la alacena de la casa debe estar “vivo”. Sólo tendrá valor sentimental, nada más. Hay que guardar el vino a oscuras, sin vibraciones, en forma horizontal y sin olores extraños. Y debe cumplir con un último requisito: la capacidad de ser uno de los grandes.

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